¿Vives en Europa? Mejor no respires
Casi un tercio de los habitantes de las ciudades de Europa está expuesto a concentraciones excesivas de partículas en suspensión en la atmósfera, partículas contaminantes que provocan daños en la salud humana, al penetrar en zonas sensibles de las vías respiratorias. La Unión Europea ha hecho avances en su objetivo de limpiar el aire, pero un nuevo informe que acaba de publicar la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) indica que muchas zonas de Europa sufren problemas persistentes con las concentraciones de partículas al aire libre y el ozono troposférico.

Janez Potočnik, comisario de Medio Ambiente, ha dicho:

Este informe constituye un oportuno recordatorio de la importancia de la calidad del aire para la salud de nuestros conciudadanos. Por esta razón, deseo que 2013 sea el Año de la Atmósfera y me centraré en mejorar nuestra calidad del aire para hacer frente a los problemas indicados hoy.

El informe de la AEMA sobre la calidad del aire en Europa correspondiente a 2012 examina la exposición a los contaminantes atmosféricos y ofrece el mapa de la situación de la calidad del aire en Europa. El informe tiene como objetivo apoyar la formulación de políticas eficaces para lograr una atmósfera limpia. Las conclusiones principales del informe son las siguientes:

    – Las partículas (PM) constituyen el contaminante atmosférico que presenta más riesgos para la salud al ser causa de muerte prematura. En 2010, el 21% de la población urbana estuvo expuesta a niveles de concentración de PM10 superiores a los límites diarios más estrictos de la UE. Hasta el 30% de la población urbana estuvo expuesta a unos niveles de concentración de PM2,5, partículas más finas, superiores a los valores límite anuales de la UE, menos rigurosos. Según los niveles de referencia de la OMS, más estrictos, hasta el 81% y el 95%, respectivamente, de los habitantes de ciudades estuvieron expuestos a concentraciones de partículas superiores a los valores de referencia fijados para preservar la salud humana. Se debe, por tanto, revisar la legislación¡.

    – El ozono (O3) puede provocar problemas respiratorios y provocar una muerte prematura. La exposición es muy alta en las ciudades, ya que el 97% de la población urbana de la UE estuvo expuesto a concentraciones de O3 superiores al nivel de referencia de la OMS en 2010. El 17% estuvo expuesto a concentraciones superiores al valor objetivo de la UE para el O3. Pero el problema también existe en el campo: en 2009, el 22% de las tierras arables de Europa quedó expuesto a concentraciones perjudiciales de O3, lo que provocó pérdidas para los agricultores.

    – El dióxido de nitrógeno (NO2) causa eutrofización, es decir, exceso de crecimiento de plantas y algas en el agua, y acidificación, además de contribuir a la formación de partículas y O3. En 2010, el 7% de los europeos que viven en ciudades estuvo expuesto a niveles de NO2 superiores a los valores límite de la UE.

    – El benzo(a)pireno (BaP) es un carcinógeno. Un porcentaje considerable de la población urbana de la UE (entre el 20 y el 29%, entre 2008 y 2010) estuvo expuesto a concentraciones superiores al valor objetivo de la UE, que debe cumplirse de aquí a 2013.

    – Lo ocurrido con el dióxido de azufre (SO2) ha sido un éxito: sus emisiones se han reducido en los últimos años gracias a la legislación de la UE, que exige tecnologías de depuración de las emisiones y un menor contenido de azufre en los combustibles. 2010 fue el primer año en que la población urbana de la UE no estuvo expuesta a concentraciones de SO2 superiores al valor límite de la UE. Si se ha podido conseguir con este gas contaminantes, se tiene y se debe que poder con el resto.

    – Las concentraciones de monóxido de carbono, benceno y metales pesados (arsénico, cadmio, níquel, plomo) en el aire libre son, en general, bajas, localizadas y esporádicas en la UE, dándose pocos casos en los que se rebasen los límites y valores objetivo de la legislación de la UE.

Lo cierto es que esta situación de exceso de contaminación ha sido reiteradamente denunciada por grupos como Ecologistas en Acción. Los poderes públicos han ignorado sus avisos. A ver si escuchan a la Unión Europea y actúan en consecuencia.