Vivimos por encima de nuestras posibilidades ecológicas
Ya lo han avisado en diversas ocasiones diferentes organizaciones ecologistas, como WWF y otras. A este paso, vamos a necesitar otro planeta. Pero no lo tenemos. La salud de los ecosistemas ha disminuido un 30% y la huella ecológica se ha duplicado. Es matemático: los recursos naturales se agotarán a este ritmo. Se consume más de lo que se puede producir.

Cuando aún no se ha pasado el ecuador del año, en apenas cuatro meses, un país como España ha acabado con su presupuesto ecológico. Esto significa que, debido a un consumo 3,25 veces mayor que su biocapacidad, gasta más recursos de los que produce y emite más carbono (CO2) del que absorbe. Una huella ecológica que no es sostenible y una contribución al cambio climático que perjudica a todos.

Cada español necesita 5,4 hectáreas globales para satisfacer su nivel de consumo actual, pero sólo dispone de 1,6 hectáreas. Por tanto, hay un déficit ecológico de 3,8 hectáreas, según afirma un estudio elaborado por la New Economics Foundation (NEF), comité independiente británico basado en datos de la Global Footprint Network.

El sistema natural tiene una capacidad limitada de producir recursos y de absorber contaminantes sin poner en riesgo la capacidad para regenerar estos recursos año tras año, con el ciclo natural de la vida, conservando la naturaleza.

Si España tuviera que subsistir de sus propios recursos, al ritmo del consumo actual, hoy, a finales de abril, ya los habría agotado. España, como casi todos los países desarrollados del mundo, vive por encima de sus recursos ecológicos. En otras palabras, vive gracias a los recursos de otros países.

España tiene un impacto del consumo 3,25 veces mayor al de su biocapacidad, del mismo modo que la mayoría de países europeos.

Pero aún hay países en los que la huella ecológica es aún menos sostenible. En el mismo estudio se advierte que, si la población global viviera como un ciudadano de Estados Unidos, se necesitarían cinco planetas para cubrir las necesidades. Mientras que, si viviera como un ciudadano de Europa, se necesitarían tres. Si la población global viviera como un ciudadano de la India, sería suficiente con solo uno. El que tenemos.

Cada año, en los países industrializados, se llega antes a ese día en el que se entra en déficit ecológico. Vamos a peor.

Vivimos por encima de nuestras posibilidades ecológicas