Zonas de peligro por el cambio climático
El cambio climático aumenta las temperaturas globales y provoca consecuencias en cadena en todo el mundo, ya que se trata de un fenómeno que no conoce fronteras. Sin embargo, hay áreas que sufren más sus efectos por su ubicación geográfica, su cercanía a la costa o por otras muchas razones, como la existencia de algunos elementos que las hacen especialmente vulnerables.

Establecer zonas de peligro dependerá de dónde focalicemos ese riesgo, si en la pérdida de dinero, de la propia vida, en padecer enfermedades, sufrir inconvenientes en el día a día, en tener que migrar a otro lugar para subsistir o en el simple hecho de los cambios que, en mayor o menor grado, transformarán el paisaje, afectando drásticamente a los ecosistemas.

Es decir, el cambio climático es precisamente eso, cambios, transformaciones, y ello siempre entraña un riesgo. El medio ambiente cambiará (ya está haciéndolo, de hecho) y habrá grandes perjudicados pero también otros quedarán inalterados o incluso saldrán beneficiados a nivel de fauna, flora y grupos de población. En general, sin embargo, el balance arrojará unos resultados catastróficos para la salud del planeta.

Zonas de peligro por el cambio climático
A menudo, las zonas castigadas por un evento extremo, como un huracán o una gran sequía, suman varias consecuencias, pues las catástrofes ambientales suponen pérdidas millonarias y también acaban con muchas vidas. Su mayor frecuencia y virulencia, por otro lado, agravan la situación en estos lugares donde se sufren de forma puntual.

Los polos y los trópicos

Sin embargo, hay grandes áreas que están sufriendo de forma constante los efectos del calentamiento global, especialmente los polos. Su deshielo, como es sabido, aumentará el nivel del mar, provocando la desaparición de muchas islas y avance del mar en las costas, pero, sobre todo, acelerarán los efectos del cambio climático, con lo que ello supone a todos los niveles.

Junto con los polos, donde se reducirá el hábitat, recientes estudios también señalan a los trópicos como principal region afectada, pero en esta caso aumentarán la temperaturas y se sucederán las grandes sequías.

Zonas de peligro por el cambio climático
En general, la ciencia señala la conveniencia de una necesaria diferenciación de zonas, pues aunque los ecosistemas naturales de todo el planeta se enfrentan a retos similares, los efectos varían en función de sus aracterísticas. Es decir, las especies experimentarán los cambios de modo distinto según su ubicación.

A su vez, los estudios diferencian entre regiones que se volverán más húmedas y otras que serán más secas, subrayando el Ártico, el África subsahariana, los deltas asiáticos y algunos archipiélagos.

Países ricos, países pobres

La capacidad de adaptación, de hacer frente a esos efectos es clave. En general, puede afirmarse que el cambio climático afectará sobre todo a la población con menos recursos, sin capacidad de reacción. Ejemplos hay muchos, como los ímprobos esfuerzos que están haciendo en Venecia, California o en los Países Bajos para detener el avance del mar, regiones con recursos económicos para hacer frente a los grandes gastos que supone construir diques o tomar otro tipo de medidas.

Por contra, poco pueden hacer los pequeños agricultores que ven cómo sus cosechas se echan a perder tras sequías interminables, a las que siguen periodos de hambruna, o por otros eventos extremos. O las humildes islas que el deshielo acabará borrando el mapa en breve. Su única solución es migrar, abandonar su lugar en el mundo y verse abocados a un futuro aún más incierto, si cabe.

Zonas de peligro por el cambio climático
Por otro lado, la subida del nivel del mar pondrá en peligro las formas de vida y casas de 100 millones de personas que viven a menos de un metro de altura sobre el nivel del mar. Y, si de países hablamos, en África, India y China podrían producirse hambrunas por la disminución de las cosechas causada por el cambio climático. Se esperan grandes migraciones en este sentido.

La Cuenca Mediterránea ya está siendo afectada por las sequías y olas de calor, así como por inundaciones causadas por eventos extremos, al concentrarse las lluvias en cortos periodos de tiempo. Sus bosques acabarán siendo emisores de CO2 en lugar de actuar de sumideros de carbono.

El cambio climático también golpea duro a los Estados Unidos. El huracán Sandy y las sequías extremas que han afectado hasta el 80 por ciento del país han sido los últimos eventos extremos, en un suma y sigue que no tiene final. Se esperan episodios cada vez más frecuentes de lluvias torrenciales, huracanes, sequías extremas y olas de calor e inundaciones masivas. Nueva York está construyendo diques y arrecifes naturales para suavizar sus devastadores efectos.

Nueva distribución de las enfermedades

Independientemente de la zona, con el avance del cambio climático aumentarán los casos de mortalidad asociada a las olas de calor y frío, inundaciones o, por ejemplo, incendios forestales.

Zonas de peligro por el cambio climáticoSegún el Atlas del Clima y la Salud, publicado por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), la variabilidad climática y los fenómenos extremos pueden desencadenar epidemias de enfermedades como la malaria, el cólera, dengue o meningitis. Cada año, se cobrará la vida de miles de personas, además de las pérdidas económicas. Pero no sólo eso, porque el aumento de las temperaturas cambiará el mapa mundial de las enfermedades y la distribución de insectos transmisores de enfermedades.

Aunque sus conclusiones son generales, se espera una mayor incidencia de las enfermedades hasta 100 veces mayor en algunas zonas que irán variando debido a la irregularidad del cambio climático. Es decir, no pueden señalarse de antemano y, por lo tanto, tampoco hay previsiones posibles a medio o largo plazo. Es la ruleta rusa del cambio climático.