Activistas de Greenpeace suben al tejado del Congreso de España para protestar por la Ley de Costas
Ayer fue un día de protestas en España. Una huelga en protesta por los recortes en la educación pública, la manifestación de los afectados (estafados) por las preferentes de Bankia, la original protesta “Da un toque a Bankia”… Entre todas estas protestas, Greenpeace logró hacerse oír. Aunque para ello tuvo que subirse al techo del Congreso de los Diputados.

Dentro, los Parlamentarios discutían la Ley de Costas. Los activistas de Greenpeace, encima de los diputados, pedían que no se aprobara dicha ley, que va a permitir construir a pocos metros de la costa, afectando a playas y, en general, a todo el litoral. Más aún: es la vuelta a un modelo económico insostenible y muy perjudicial para el medio ambiente, el ladrillazo. En definitiva, es volver a una de las causas que provocó la crisis.

La Policía Nacional arrestó a los ocho activistas de Greenpeace, que iban vestidos con monos naranjas. Consiguieron que se pudiera ver una pancarta donde se podía leer: “El PP vende nuestras costas”.

Horas después, el juez encargado del caso, Javier Gómez Bermúdez, ha decretado la libertad para los ocho activistas. El magistrado ha fijado comparecencias mensuales. Pasadas las diez de las noches, los miembros de la organización ecologista salían de la Audiencia Nacional.

Privatización

Activistas de Greenpeace suben al tejado del Congreso de España para protestar por la Ley de Costas
Según Greenpeace, la Ley de Costas hace retroceder al país 25 años en materia de protección ambiental. Además, allana el camino para su privatización, en línea con otras políticas del Gobierno de Mariano Rajoy. La organización ecologista teme que esta ley favorezca intereses de empresas o personas muy concretas cercanas al Partido Popular (PP). Venden lo que es de todos a sus amigos.

Una vez aprobada la ley, una docena de núcleos costeros quedarán exentos de cumplir la anterior Ley de Costas. Se ha reducido la franja de protección de la costa desde los 100 hasta los 20 metros en algunas zonas. Importantes humedales costeros y dunas quedan, así, en peligro. En general, se desprecian las posibles consecuencias del cambio climático sobre el litoral español. Una muy mala noticia para el medio ambiente español.