África, comer árboles para combatir el hambre
Alimentar a toda la población de este planeta va a ser uno de los grandes retos del futuro. El cambio climático y la contaminación afectan a la producción de alimentos e instituciones internacionales como la ONU o la FAO alertan de grandes hambrunas en los próximas décadas. A no ser que se tomen medidas.

Una de las medidas que se puede tomar es ampliar la dieta. Hace unos días la ONU hacía una polémica proposición: comer insectos para combatir el hambre. Pero se puede ampliar la dieta sin tener que comer bichos, recurriendo a los árboles. Expertos, apoyados por la opinión y las recetas de algunos cocineros, proponen comer árboles, especialmente en África.

Malcolm Riley es un cocinero que nació en Zambia y que ahora reside en el Reino Unido. Riley defiende las propiedades nutricionales de los árboles africanos como el baobab y la moringa. En época de hambruna, estas especies pueden combatir la desnutrición. Por ejemplo, en un orfanato llamado Reo, en el suroeste de Burkina Faso, la moringa forma parte del menú de los niños.

La moringa se conoce también como el árbol del paraíso y la mayor parte se puede comer. Sus hojas son ricas en vitaminas A, B y C. También tienen bastante calcio, con lo que puede sustituir la ingesta de leche. La directora del orfanato, que, además, es enfermera, asegura que los niños que comen moringa tienen menos posibilidades de sufrir de desnutrición. Por otra parte, las personas que enferman de malaria se curan antes si comen moringa.

El baobab

África, comer árboles para combatir el hambre
No muy lejos de este orfanato, al amanecer, un grupo de mujeres recogen hojas de baobab. Después, las mezclan con harina para elaborar cuscús. También se cocinan las semillas, hirviéndolas, como si fueran guisantes. En la temporada de sequía, las familias de esta parte del país dependen en un 80 o 90% de los recursos alimenticios que puedan obtener de los árboles.

Tree Aid es una ONG que lucha contra la pobreza al tiempo que protege el medio ambiente ayudando a las poblaciones locales de África que viven en tierras áridas y desérticas a aprovechar el potencial de los árboles. De este modo, la gente pobre puede sobrevivir. El baobab es uno de los árboles cuyas propiedades nutricionales Tree Aid más promueve, ya que puede vivir sin recibir una gota de lluvia durante diez años.

El interior del baobab es seco. Es similar a la textura de un terrón de azúcar. Si se tamizan, se convierten en un polvo con un sabor único. Según el cocinero Riley, usando estos ingredientes se puede reducir la cantidad de productos lácteos o de azúcar que se echa a los platos.