Aislante de casas reutilizando Tetra Brik
Ante la falta de recursos, se recurre a la imaginación y a la reutilización. Con envases de Tetra Brik recuperados se puede aislar una casa. Es una idea que se está llevando a cabo en hogares pobres de Brasil.

En el país sudamericano, las tormentas y el calor pueden ser más que una molestia para los habitantes más pobres de la ciudad de Passo Fundo, en el estado de Rio Grande Do Sul, en el sur del país. Allí vive María Luisa Bueno, una profesora jubilada que dedicó su vida a enseñar química. Conoce, por tanto, cómo pueden usarse distintos materiales en determinados escenarios.

Así, una noche de tormenta, pensó en la mejor manera de aliviar a esos cientos de personas que viven en casas de madera mal acondicionadas que sufren los rigores climáticos cuando llueve mucho o hace un calor sofocante.

La exprofesora Bueno decidió comenzar una campaña para recoger envases desechados de Tetra Brick para usar el aluminio como aislante. Se creó un grupo de diez voluntarias que comenzaron a reunirse y que, no sólo se encargaban de recolectar los envases desechados, sino que hacían campaña para promocionar la iniciativa.

Después de reunir una cantidad suficiente de envases de Tetra Brik, las mujeres comenzaron a fabricar paneles hechos con aluminio. El proceso es muy fácil de realizar y cualquiera puede hacerlo en su casa. Los envases se lavan, se abren y, por fin, se unen, formando los paneles. Se consigue una superficie lisa, sin ningún tipo de ondulación, que evita que el agua se acumule. En países como Brasil esto tiene mucha importancia, ya que tienen el problema del dengue, que brota en aguas estancadas y pone en peligro la vida de seres humanos.

Una vez confeccionadas las placas, se pegan en las paredes y en los techos de las casas de madera. La casa cuenta con un aislante ecológico, barato y a partir de la reutilización de un desecho.

Para construir un metro cuadrado de placa de aluminio de Tetra Brik se necesitan unos veinte envases.