Árboles sobre las señales de tráfico y los carteles de publicidad
Que las ciudades necesitan más árboles para frenar el cambio climático y reducir la polución nadie lo pone en duda. El problema es que las ciudades no tienen espacio libre. Se están comenzando a instalar jardines verticales en fachadas y a plantar en las azoteas. Pero no es suficiente.

Por ello, hay que recurrir a la imaginación. Eso es precisamente lo que ha hecho un emprendedor de Estados Unidos, que propone que los árboles estén casi flotando en el aire. No volando, sino ubicados en señales de tráfico y otros elementos urbanos. Y, de paso, se embellecen esas feas placas.

Serían árboles flotantes que, además, se podrían conectar para que ciertos animales, como las ardillas, se puedan trasladar libremente por la ciudad. Las famosas ardillas del madrileño Parque del Retiro podrían salir a recorrer mundo. Puestos a imaginar… La idea es del artista Stephen Glassman y su equipo de colaboradores.

Es el proyecto Urban Air, que transforma los carteles de las ciudades en jardines suspendidos. En principio, ha elegido plantar bambú, ya que es un árbol de poco peso y rápido crecimiento. Es una mezcla de arte y ecología. En parte, es una forma de cambiar el paisaje urbano, pero también un símbolo para la ciudad. Y, por supuesto, supone un beneficio para el medio ambiente.

Stephen Glassman y su equipo quieren “reforestar” las autopistas de Los Ángeles sin tener que tocar la carretera o molestar a los conductores. Para ello, buscan donantes en la web de financiación en masa Kickstarter. También organizan espectáculos y conciertos. En uno de ellos, participará Nels Cline, el guitarrista de Wilco. De momento, han conseguido un tercio de la financiación mínima que necesitan.

Pero el plan es más ambicioso. La intención última es transformar, no sólo los soportes de señales de tráficos, sino también los publicitarios de todas las ciudades en infraestructuras sostenibles. Carteles verdes alrededor del mundo. La idea ha ganado premios de arte sostenible, como el London International Creativity Award.