Aumenta el tráfico de pieles de trigre
Los tigres salvajes no dejan de ser el blanco de los traficantes de animales que buscan satisfacer la voraz demanda que proviene de los países asiáticos. Si antes se buscaban sobre todo para curar enfermedades y hacer pócimas que se creían milagrosas, ahora también se usan como símbolo de ostentación y riqueza, según denuncian los participantes del recién celebrado Comité permanente de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Salvajes de Fauna y Flora (CITES).

Esta nueva tendencia se ha observado en especial con respecto a estos grandes felinos, cuya piel es la más buscada, cuando su población no supera los 3.000 ejemplares en todo el mundo, y un problema similar sufren los guepardos, cuyas crías son arrancadas del medio natural y vendidas como mascotas.

Situaciones límite

En la última reunión de la CITIES, los 400 expertos y diplomáticos de 180 países asistentes llegaron a conclusiones dramáticas sobre el tráfico ilegal de las especies protegidas. No en vano, hay pocos motivos para la esperanza en buena parte de las 5 mil especies de animales y 28 mil especies de plantas amparadas por CITES contra el comercio internacional.

Aumenta el tráfico de pieles de trigre
Entre todas ellas, se destacaron como situaciones límite las del elefante, el guepardo, el tigre, el rinoceronte, serpientes, tortugas, tiburones y rayas, como ejemplos de especies cuya demanda es mayor que su capacidad de reproducción, lo que los aboca a una rápida extinción si no se toman medidas de protección efectivas.

El caso del tigre salvaje concentró la atención, pues su crisis se agrava y sus pieles se comercializan ilegalmente en China, de forma paralela a la cría de tigres en cautividad para este mismo fin. En este mismo evento, China ha admitido que conoce y permite el comercio de la piel de tigres en cautiverio.