Aviones no tripulados (drones) para estudiar delfines y ballenas
Los aviones no tripulados (llamados también “drones”) son usados para proteger el medio ambiente. Por ejemplo, se está llevando a cabo un proyecto para vigilar la caza ilegal en África. Y parece que el uso de aviones no tripulados puede servir para otros fines, como, por ejemplo, estudiar a delfines y ballenas.

La elección de los drones para esta tarea tiene su explicación. Cuando los delfines y las ballenas se percatan de la presencia de un avión tripulado, por pequeño que sea, debido al ruido, los animales escapan, desaparecen, se esconden, se sumergen. En cambio, con una pequeña avioneta teledirigida desde un barco, los investigadores podrán acercarse a los animales sin que éstos huyan.

Aparte de la ventaja de no molestar a los animales, los drones permiten llegar con rapidez a la zona de estudio, así como alcanzar lugares de difícil acceso. Todo ello, sin ruido y sin contaminar.

El proyecto está impulsado por biólogos y veterinarios que pertenecen a la ONG Edmaktub, fundada en Las Palmas de Gran Canaria. El prototipo de avión no tripulado funciona con electricidad y está diseñado para localizar y observar cetáceos, por lo que lleva incorporada una cámara de vídeo de alta definición que envía imágenes en tiempo real a los investigadores. También cuenta con un sistema de GPS que ayuda a pilotar el avión.

Especies difíciles de estudiar

Aviones no tripulados (drones) para estudiar delfines y ballenas
Lo más importante es que no se altera el comportamiento normal de los cetáceos, según señala Eduard Degollada, presidente de Edmaktub. Estos animales plantean muchas incógnitas para los investigadores. Son especies esquivas, que, cuando se acerca un barco, se sumergen. Por eso, son tan difíciles de estudiar y de conocer.

Usando el pequeño avión, los investigadores ya han hecho algún descubrimiento, han localizado una población residente de cachalotes y cambios en las rutas de migración de las ballenas. Además del drone, Edmaktub ha diseñado un helicóptero para aproximarse a los cetáceos. Es más estable, pero tiene el inconveniente de que la batería sólo dura unos nueve minutos.

La ONG trabaja fundamentalmente en Canarias, pero también ha realizado expediciones en otras regiones, como el Caribe.