Basura plástica y electrónica, una doble amenaza para el planeta
Aunque cada vez se recicla más, no es suficiente y la basura es un problema tremendo para el planeta que, lejos de menguar, va agravándose conforme va corriendo el tiempo. Además de aumentar la cantidad de desechos, la razón de que se acumulen durante cientos de años es su grandísima dificultad para degradarse.

En el caso de los plásticos que acaban en el mar, su descomposición tarda cientos de años, y cuando se produce simplemente se convierte en trozos más pequeños, por lo que no acaba de desaparecer. Por su parte, la basura electrónica normalmente no se separa, por lo que acaba con los desechos orgánicos, lo que supone un terrible impacto ambiental.

Millones de toneladas de desechos

Millones de ordenadores, tabletas, teléfonos móviles y demás dispositivos electrónicos forman auténticas montañas de desechos cada año, si bien se mezclan con la basura común, por lo que su tratamiento no es el adecuado, y su exponencial aumento obliga a ser pesimistas de cara al futuro.

Muy al contrario, las previsiones son justo las contrarias: en un futuro próximo se espera un boom de dispositivos a consecuencia del fenómeno del Internet de las cosas, que multiplicará la media de basura tecnológica, actualmente con una media de 7 kg por cada habitante del planeta. Actualmente, se generan alrededor de 50 millones de toneladas de desechos electrónicos, cinco veces más que en el año 2000.

Basura plástica y electrónica, una doble amenaza para el planeta
Los desechos plásticos oceánicos también van a más. Se trata de un problema que afecta a los ecosistemas marinos de un modo dramático, lo que supone que también nos afecta a nosotros, ya que el mar es parte importante de nuestra cadena alimentaria. Del total de estos residuos sólo el 20 por ciento procede de actividades realizadas por es ser humano en el mar, mientras la gran mayoría proviene de actividades terrestres. A día de hoy, no se ha encontrado ninguna solución.