Berlín, el nuevo paraíso de los ciclistas
Berlín, la capital alemana, se ha convertido en la ciudad perfecta para los ciclistas. Se han construido miles de nuevos carriles para la circulación de bicicletas y, cada día, hay más de medio millón de personas que se desplazan mediante un el transporte ecológico por excelencia. Y un dato que a algunos sorprenderá: casi nadie usa casco.

Berlín cuenta con algunas características que permiten disfrutar de la bicicleta como medio de transporte. Sobre todo, se trata de una ciudad bastante plana. Apenas hay cuestas. Pero, por otra parte, justo es reconocer que las autoridades han impulsado la movilidad sostenible con innumerables carriles bici.

La geografía de la ciudad, las autoridades y, como tercer factor, los propios ciudadanos colaboran para que Berlín sea un paraíso para los ciclistas: todo el mundo tiene una bicicleta. Esto significa que los que manejan un coche son ciclistas en otros momentos (al acabar de trabajar, el fin de semana) y, por tanto, tienen un absoluto respeto por los ciclistas. Por eso el casco no es necesario. Es mucho más importante la educación y el civismo.

En otras ciudades como Nueva York, Londres o Madrid, también se ven cada vez más ciclistas. Pero, en cierta medida, hay una actitud reivindicativa en el uso de la bicicleta. La mayoría son hombres jóvenes, que conducen, en muchos casos, de forma agresiva.

En Berlín hay otra actitud. La bicicleta es para todos. Personas mayores pedalean a su ritmo y el resto les respeta. Madres y padres jóvenes transportan a sus niños en remolques acoplados en la parte trasera de la bicicleta. Algunos niños se quedan dormidos con el vaivén de la bicicleta. Al detenerse, en un semáforo, comienza el llanto. Al reanudar el camino, el bebé vuelve a quedar tranquilo.

Berlín cuenta ahora con unos 600 kilómetros de carriles bici. Una nueva Ámsterdam. Todo comenzó con una decisión del senado de la ciudad, en 2005, para fomentar el uso de este medio de transporte. Han hecho falta algunos años para asentar la idea. Pero, ahora, se puede considerar un verdadero éxito.