Bioplásticos para diferentes usos y más baratos que el plástico convencional
Científicos europeos han creado nuevos materiales compuestos con la combinación de bioplásticos y fibras de celulosa que pueden usarse en diferentes industrias. El proyecto se llama SustainComp.

En Valencia, España, el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) participa en el proyecto junto con la empresa italiana Novamont. Aplican análisis de sostenibilidad y ecodiseño a los prototipos de productos que puedan demostrar la utilidad del proyecto, financiado por el VII Programa Marco de la Unión Europea. Los nuevos materiales podrán ser utilizados en sectores como el embalaje, el transporte, la construcción, la fabricación de juguetes, menaje, en artes gráficas, etc.

El uso de bioplásticos en algunas industrias, como la del envase y embalaje, se está consolidando como una materia prima alternativa a los materiales convencionales derivados de fuentes como el petróleo, no renovable y muy contaminante.

Para obtener prestaciones similares a las de estos materiales contaminantes, los investigadores del proyecto SustainComp han recurrido a la generación de nuevos materiales a través del uso de nanotecnología, mezclando bioplásticos y fibras de celulosa (fibras de madera y celulosa microfibrilada) como materiales de refuerzo. De este modo, han obtenido nuevos biocomposites que cubren las necesidades del producto y reducen el impacto medioambiental, al tiempo que se mantiene la rentabilidad en el proceso de producción.

La compañía sueca de investigación Innventia ha participado en la evaluación de la sostenibilidad de los nuevos materiales. Se ha comprobado su uso en aplicaciones como un sistema de amortiguamiento para aparatos electrónicos, un componente del asiento de autobuses urbanos, bloques interconectables para juguetes o cubiertos para un cátering.

Estos nuevos materiales permiten una mejora ambiental en algunos efectos, como el cambio climático o la disminución de los recursos no renovables. En cuanto a su desarrollo industrial, los materiales serán económicamente competitivos, ya que el incremento del precio del petróleo no se detiene, a lo que habría que sumar políticas ambientales más restrictivas en algunos países.

Por ejemplo, la sustitución de las fibras de vidrio por las fibras de madera es clave para el éxito de la aplicación del componente de asiento de autobús urbano, mientras que la recuperación a través del reciclado orgánico es la característica que marca las diferencias para la aplicación de cubiertos biodegradables, ya que es precisamente lo que se quiere conseguir.