Bosques emisores de CO2
El calentamiento global trastoca los ecosistemas y sus elementos de un modo loco, cuya lógica se nos escapa en gran medida, si bien los científicos están intentando dilucidarla. Una de sus mayores preocupaciones es la influencia de ese aumento de las temperaturas globales en los bosques de todo el mundo y su capacidad de convertir a los bosques en emisores de dióxido de carbono (CO2).

En una especie de mundo al revés, los árboles no actuarían como sumideros de carbono, tal y como ocurre actualmente. Sería justo al contrario, según indican estudios recientes, y ello a consecuencia de un curioso fenómeno, pues al enfrentarse a temperaturas superiores a la media los suelos empiezan a devolver a la atmósfera el CO2 almacenado.

Considerando que el CO2 es el principal gas de efecto invernadero responsable del cambio climático y añadimos que los bosques eran un salvavidas en este sentido, nos encontramos con un panorama francamente desolador.

Círculo vicioso

Por si fuera poco, los científicos advierten de los peligros que conlleva esta dinámica. Sobre todo, se teme que este comportamiento acabe teniendo efectos incontrolables, disparando el calentamiento del planeta en una retroalimentación constante de altas temperaturas impulsadas a su vez por esta permanente expulsión de dióxido de carbono.

Los ecosistemas españoles en particular corren un elevado riesgo de convertirse en emisores de carbono, tal y como ha advertido un nuevo estudio publicado por la Asociación Española de Ecología Terrestre en la revista Ecosistemas.

Bosques emisores de CO2
Su conclusión es tan clara como escalofriante: los bosques que en la actualidad actúan como sumideros de CO2 pueden acabar siendo emisores netos durante la segunda mitad del siglo XXI si no se actúa para evitarlo. Señalan los bosques mediterráneos de la zona su-suroeste de la península ibérica como los más vulnerables ante este problema.