Buitres negros envenenados, un problema sin resolver en España
Muchos buitres negros mueren envenenados en España. Es un problema que viene de largo y que no termina de resolverse. Así lo señala la organización SEO/Bird Life, que ha explicado que el problema constituye un grave riesgo para la conservación de la especie en las Comunidades Autónomas en las que viven las mejores colonias de esta especie: Castilla-La Mancha, Castilla y León, y Extremadura.

Para combatir el problema se creó el proyecto Life+ Veneno, que tiene como objetivo lograr una disminución significativa del uso de veneno en España. Sus responsables recuerdan que, en Extremadura, donde se encuentran las colonias más importantes de buitre negro, se han producido algunos episodios de envenenamiento en los tres últimos años que han afectado, al menos, a unos veinte ejemplares.

La especie ha desaparecido en la mayor parte de Europa. En algunos casos, por la alteración de su hábitat. En otros casos, por disparos o por numerosas muertes causadas por envenenamiento, según la organización ecologista.

Según el último censo publicado en el año 2006, la población en la Península Ibérica era de 1.845 parejas. Esta cantidad supone más del 80% de la población de toda Europa. Según los datos de BirdLife, es la segunda en importancia en el ámbito mundial.

El veneno no es la única amenaza para la especie. También perjudican gravemente a los buitres negros las molestias en las colonias de cría, como el paso de excursionistas, la apertura de carreteras, pistas y cortafuegos, las talas de arbolado y los incendios forestales. En este sentido, el último incendio producido en Las Hurdes, según SEO/Bird Life, es bastante probable que haya afectado negativamente a los buitres.

Además, esta ave carroñera se está viendo muy afectada por la falta de alimento a consecuencia del declive poblacional del conejo y por la prohibición de abandonar libremente reses muertas en el campo.