Cada ciudadano europeo paga 750 euros al año por la contaminación y los accidentes de coche
Los accidentes, la polución acústica y atmósférica provocada por los coches nos sale cara, carísima. No sólo por el coste personal y social que ello supone en salud y en muertes, sino también en términos monetarios. Según un estudio de la Universidad Técnica de Dresde, en Alemania, cada ciudadano de la Unión Europea ha de poquinar 750 euros por estas causas.

Descontando los pagos de los conductores a través de sus seguros, el precio económico que hay que pagar por los accidentes y la contaminación nos cuesta la prohibitiva cifra señalada en los 27 Estados miembros de la Unión Europea.

En total, según el informe, el costo total suma la friolera de 373 mil millones de euros anuales, sin incluir dispendios ocasionados por la congestión del tráfico ni tampoco las patologías derivadas de la falta de ejercicio provocadas por el sedentarismo que propicia el automóvil.

Un tráfico subsidiado por todos

Los autores denuncian que el tráfico de coches por un lado provoque tanto gasto y sufrimiento por los accidentes, mientras que por otro también resulta poco equitativo al obligar a todo contribuyente, sea o no conductor, a subsidiarlo.

Por lo tanto, siempre según el informe, se puede concluir que el coste económico del coche en el contexto europeo es muy elevado. Al precio que hay que pagar en metálico se le suma un gran costo de salud y bienestar, pues los hábitats quedan dañados con la polución ambiental (atmosférica y sónica).

Este mismo año, un estudio de Cruz Roja volvió a recordarnos que la contaminación acústica es un grave problema en el contexto europeo y, de forma especial también en España, el segundo país con mayor nivel de contaminación acústica a nivel mundial.

Sin cesar, por otra parte, los grupos ambientalistas no cesan de advertir, año tras año, que la polución no es buena ni para el bolsillo ni para la salud o el entorno, incluyendo, claro está, el terrible impacto producido en el cambio climático.