California quiere evitar que las ballenas choquen contra los barcos
Muchos buques de gran tamaño tienen como destino las ciudades de la costa californiana. En ocasiones, las ballenas chocan contra estos enormes barcos. Para evitarlo, The National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) ha comenzado a desarrollar un proyecto con el objetivo de que los buques de gran calado utilicen rutas especialmente trazadas y así proteger a las ballenas.

Las nuevas vías marítimas no son las habituales. Se han cambiado los trayectos que utilizan los barcos en la bahía de San Francisco, el Canal Santa Bárbara y los puertos de Los Ángeles y Long Beach alejando a los los barcos de las zonas donde se reúnen las ballenas. Hay, en la región, ballenas jorobadas, azules y rorcuales comunes, tres especies en peligro de extinción.

En la costa de California hay abundancia de kril, por lo que las ballenas frecuentan la zona para alimentarse. El objetivo de la iniciativa es permitir la llegada sin incidencias de los barcos comerciales a los puertos al tiempo que se protegen las poblaciones de ballenas en peligro de extinción que habitan refugios marítimos.

Las ballenas azules son los animales más grandes en la tierra. Pueden alcanzar hasta 27 metros de largo. Pero los barcos cargueros pueden alcanzar un tamaño de cuatro canchas de fútbol. Se calcula que viven unas dos mil ballenas azules en el Pacífico nororiental. También hay otros tantos rorcuales y ballenas jorobadas.

Otras medidas

California quiere evitar que las ballenas choquen contra los barcos
Los choques entre ballenas y buques han aumentado en los últimos años. Por ello, las autoridades marítimas federales, con la colaboración de la industria naviera y grupos ecologistas realizaron un estudio de dos años para encontrar formas de reducir la muerte de esas especies.

Además de las nuevas rutas para los barcos, hay vigilancia aérea y avistamientos de ballenas desde otros barcos para reducir la muerte de los cetáceos. El científico John Calambokidis, uno de los mayores expertos en ballenas, ha señalado que la medida es beneficiosa, pero no suficiente.