El cambio climático acabará con una de cada seis especies
El cambio climático es poco amigo de la rutina. Hace mejores migas con lo abrupto e inesperado. A nivel evolutivo, los cambios quieren su tiempo, mucho más tiempo que el necesario para conseguir cambios adaptativos a ese aumento de las temperaturas que conlleva el calentamiento global.

El resultado, como es lógico, acaba siendo la extinción para muchas especies, tantas que asusta contemplar las estadísticas. Según un nuevo estudio publicado en la re vista Science, una de cada seis especies del planeta podrían correr peligro de desaparecer a causa de este cambio climático provocado por el ser humano.

Urge un acuerdo global

Si no se toman las medidas necesarias, el verbo dejará de conjugarse en condicional y, de acuerdo con la opinión de los científicos, su desaparición pasará a ser algo más que probable. De hecho, si todo sigue igual o, lo que es lo mismo, si no se llega a un acuerdo global vinculante que reduzca las emisiones de gases de efecto invernadero, especialmente de dióxido de carbono, el estudio avanza que desaparecerá el 16 por ciento de las especiales animales y vegetales.

El escenario de será un planeta con una temperatura cuatro grados superior a los registrados en la época preindustrial, lo que provocaría esta brutal merma en flora y fauna, además del deshielo y de los eventos extremos asociados, también de gran impacto a nivel humano.

El cambio climático acabará con una de cada seis especies
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Connecticut, en Estados Unidos, analizó 131 estudios científicos sobre el riesgo de extinción por el cambio climático y sacó esas conclusiones. En concreto, identificó una tasa de pérdida de biodiversidad creciente, que aumenta en función del incremento de las temperaturas.

De este modo, por ejemplo, si las temperaturas aumentaran dos grados en relación a la época preindustrial,el riesgo de extinción pasaría del 2,8 por ciento actual a un 5,2 por ciento, y así progresivamente, manteniendo esa misma proporción. Una alarmante situación ante la que solo cabe “unirse para controlar las emisiones de efefecto invernadero, si no queremos enfrentarnos a una posible pérdida de una de cada seis especies”, concluyen.