Científicos predicen el colapso del hielo marino del Ártico
El hielo marino del Océano Ártico está en la cuerda floja. No solo porque la fina capa de hielo que flota sobre él está reduciéndose y amenaza con desaparecer, sino también por la amenaza que suponen para su ecosistema los eventos extremos que provoca el cambio climático.

Los ecosistemas de la región ártica sufrirán el duro embate del cambio climático en las próximas décadas. Así es, al menos, según una nueva investigación del Real Instituto Meteorológico de Holanda publicado en Actas de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

Su conclusión es clara: los eventos extremos asociados al cambio climático se caracterizan por la incertidumbre, pero se cebarán especialmente con el hielo marino del Ártico. Un resultado al que llegan tras confirmar que se trata de una constante en varios de los modelos consultados.

Escenarios de calentamiento global extremos

La pregunta ya no es si el cambio climático hará subir las temperaturas y el nivel del mar. La ciencia ahora está empezando a indagar de qué manera afectarán los eventos extremos en los distintos escenarios, cuándo y dónde se producirán cambios radicales.

Basada en simulaciones computarizadas para la predicción de cambios radicales provocados por el cambio climático en las próximas décadas, de este modo, la investigación estudió los escenarios extremos ocasionados por el calentamiento global.

Científicos predicen el colapso del hielo marino del Ártico
Aunque los investigadores encontraron problemas para encontrar patrones de comportamiento, al tiempo quedaron sorprendidos por la tozudez cno la que los modelos mostraron colapsos rápidos en el hielo marino del Ártico:

Una característica notable es que mayoría de las transiciones abruptas se producen en el sistema de hielo marino en alta mar, lo que implica que este componente del sistema de la Tierra es más propenso a los cambios bruscos que los demás componentes.

Detectar escenarios de cambio climático verdaderamente abruptos a años vista es difícil, cuando no imposible, advierten los autores, sobre todo teniendo en cuenta que cuanto más avance el cambio climático mayor es la incertidumbre.