Cambios en los hábitos de las mariposas de Norteamérica por el cambio climático
Investigadores de Harvard han publicado un estudio en Nature Climate Change en el que comentan datos recogidos por el Massachusetts Butterfly Club durante los últimos 19 años, un grupo naturalista aficionado que ha registrado un conteo de especies de mariposas a lo largo de 20.000 expediciones por todo el estado de Massachusetts.

Una vez analizados estos datos, los científicos pueden asegurar que hay una tendencia clara. Según Raza Greg, autor principal del estudio, en el bosque de Harvard, en Petersham, durante los últimos 19 años, el calentamiento global ha cambiado la forma de comportarse de las mariposas que habitan Massachusetts.

Algunas especies subtropicales y de clima cálido, que eran especies raras o inexistentes en la región, en fechas recientes, como finales de los años ochenta, han incrementado su población. Por otra parte, más de tres cuartas partes de las especies del norte de la región están disminuyendo, algunas, rápidamente. Las más afectadas son las especies que pasan el invierno en estado de huevo o larva pequeña: las etapas de hibernación son mucho más sensibles a la sequía o la falta de nieve.

El estudio representa un reto para la gestión de especies amenazadas. Para la mayoría de las especies de mariposas, el cambio climático produce una pérdida de hábitat. Proteger ese hábitat sigue siendo una estrategia clave para la gestión de algunas especies de mariposas. Sin embargo, para otras, la protección del hábitat no mitigará los impactos de la calentamiento.

Una especie conocida en Norteamérica como Elfo Escarchado, que recibe la protección de su hábitat por el Estado de Massachusetts, es una de las especies que más rápidamente crece, con un aumento estimado de un 1.000% desde 1992. Sin embargo, durante el mismo período, otras especies que, históricamente, han sido muy abundantes en el verano de Massachusetts, han disminuido en casi un 90%. Especies que no reciben ningún tipo de protección.

Crone Elizabeth, ecólogo del Bosque de Harvard y coautor del estudio, ha señalado la importancia de los naturalistas aficionados para lograr comprender la dinámica de las especies. Los científicos se hacen preguntas, pero, a veces, la información de la que disponen no proporciona las respuestas. Este estudio no habría sido posible sin la dedicación y el conocimiento de los miembros del citado club.