Campaña Fish Fight para una pesca sostenible en Europa
La mitad de los peces que se pescan en el Mar del Norte se vuelven a arrojar al mar, muertos. Así de contundente es la frase que se puede leer en la página principal de la web de la campaña Fish Fight, una campaña que promueve el consumo sostenible de pescado en Europa.

Todo comenzó en enero de 2011, en el programa de televisión británico de Hugh Fearnley-Whittingstall. Hugh es conocido por defender el consumo de alimentos de temporada y de comercio justo. Cuenta con una legión de seguidores en el Reino Unido. Hace tiempo que defiende la pesca responsable y sostenible en la Unión Europea y famosos cocineros de su país le apoyan, como Jamie Oliver, Gordon Ramsay y Heston Blumenthal. Tanto los cocineros como Hugh Fearnley-Whittingstall tratan de impulsar el consumo de especies de pescado menos conocidas pero más numerosas, así como defender la sostenibilidad de los mariscos. Las propuestas cada vez tienen más adeptos: organizaciones ecologistas, pescadores, grupos industriales y legisladores.

Después de varios meses de campaña, de envío masivo de correos electrónicos que apoyaban una moción parlamentaria para que apoyara la campaña, consiguieron que más de 245 políticos del Reino Unido firmaran la moción y, en mayo, se debatiera en la Cámara de los Comunes, finalizando con su aprobación.

Además, las ventas de pescado sostenible aumentaron en los supermercados del Reino Unido. Actualmente, hay más de 675.000 personas apoyando la campaña a través de Internet. Y ahora ha traspasado la frontera británica y ha llegado hasta Bruselas, sede de la Comisión Europea. Reino Unido, Dinamarca, Francia y Alemania firmaron enseguida una declaración respaldando la decisión y comprometiéndose con una ambiciosa reforma de la Política Pesquera Común. Pero hay que conseguir el apoyo de los 27 estados miembro.

Alrededor de la mitad de los peces que pescan los pescadores del Mar del Norte se vuelven a arrojar muertos al mar innecesariamente. Y esto no sucede solo en el Mar del Norte. El desecho es un problema de toda Europa. El problema de fondo es el sistema de pesca mixto. Se pescan diversas clases de peces, pero los pescadores no pueden descargar los peces protegidos por la legislación, así que la única opción es arrojarlos al mar. La gran mayoría de estos peces desechados muere.

Los desechos de pescado

Como los desechos no están controlados, no se sabe con exactitud cuántos peces se vuelven a arrojar al mar. La Unión Europea ha hecho un cálculo y cree que, en el Mar del Norte, se desecha entre el 40 y el 60% de la pesca total. La mayor parte de la pesca está conformada por bacalao, abadejo, platija y otras especies populares que exceden la cuota. Si los pescadores atrapan estos pescados por accidente, tienen que volver a arrojarlos al mar antes de volver a los puertos si no se quieren arriesgar a sufrir una multa. Otros peces son arrojados simplemente porque ya no están de moda. Pero sólo hay que volver a reeducar el paladar de los europeos para que sean considerados comestibles y no como desecho.

La Política de Pesca Común (PPC), que es el marco político para el sistema de cuotas, tiene que ser reformada para el 2012. Tanto científicos como organizaciones en defensa del medio ambiente han dado su opinión acerca de cómo proteger las reservas pesqueras. La nueva redacción de la Política Pesquera Común es una tarea complicada, pero debería tener en cuenta que el sistema actual no es sostenible ni eficiente.

La campaña Fish Fight alienta a todos los ciudadano europeos para que se inscriban en ella y presionen a los legisladores de Europa para que detengan el desecho innecesario de pescado en buen estado. Además, aconseja a todos los consumidores seleccionar pescado menos conocido que actualmente se desecha como basura.