Cambio climático

Soluciones para la contaminación del aire
La mejor manera de combatir la polución del aire es no crearla o reducirla. Parece una obviedad, pero lo cierto es que, a día de hoy, ninguna otra solución puede igualársele. Aun así, llegar a este punto requiere de soluciones que lo hagan posible, un campo en el que la tecnología y los planteamientos innovadores tienen mucho que decir.

En este artículo vamos a dar un breve repaso a la problemática que supone la contaminación del aire de cara a la degradación del entorno, la contribución a las emisiones de gases de efecto invernadero y en lo que respecta a la salud pública. A continuación, veremos de qué manera puede atacarse el problema actuando desde distintos frentes.

Cuidar los espacios verdes

Así pues, más allá de la prevención, está la acción, ya sea para evitar esa polución, en todo o en parte, como para reducirla. Un aspecto clave para el logro de dicho objetivo, que requiere, entre otras cuestiones, cuidar la masa forestal.

Soluciones para la contaminación del aire
En efecto, potenciar y proteger los espacios naturales es parte importante de la solución que buscamos. Desde los pulmones del planeta, como es el Amazonia o la cubierta verde en general, hasta las zonas verdes urbanas o, sin ir más lejos, las plantas que adornen una oficina o tengamos en casa, por poner un ejemplo.

Seguir leyendo

Efectos y soluciones del cambio climático
El cambio climático implica una mayor intensidad, duración y frecuencia de los eventos extremos, razón por la que se llaman así. Igualmente, el ritmo actual de emisiones de gases de efecto invernadero nos pone al borde del abismo.

En otras palabras, puesto que en los últimos 250 años la concentración de CO2 en la atmósfera se ha disparado y sigue aumentando debido sobre todo a la actividad humana, detenerlas significa también detener el cambio climático. De otro modo, salvo que se tomen medidas, las emisiones de CO2 provocarán un desequilibrio ambiental tan importante que pondrán en juego la misma supervivencia humana.

Si nos parece alarmista tal advertencia, la ciencia matiza apuntando que la humanidad podría no extinguirse, pero el mundo que conocemos dejaría de ser el que es. De hecho, estamos al borde de la sexta gran extinción.

La buena noticia es que, del mismo modo que hemos puesto al planeta contra las cuerdas, también depende de nosotros evitar que la situación se nos vaya de las manos de forma definitiva. Y para lograrlo la meta es la siguiente: además de dejar de esquilmar el planeta, dejándolo sin recursos y destrozando ecosistemas naturales, se hace necesario combatir el cambio climático con eficacia.

Efectos y soluciones del cambio climático
En concreto, el objetivo mínimo es estar por debajo del aumento de 2 grados centígrados a finales de siglo, con respecto a los niveles preindustriales. De no lograrlo, el planeta dejaría de tener la estabilidad térmica necesaria para la especie humana, disparándose además los eventos extremos.

Los efectos

Los efectos que provoca el cambio climático todavía se desconocen de forma completa. Una de las características de este fenómeno, de hecho, es la incertidumbre que existe con respecto a ello. Como primera causa del aumento de las emisiones de efecto invernadero se ha observado un aumento de las temperaturas promedio.

Es decir, no estamos hablando de un aumento de la temperatura en términos absolutos, sino de un incremento de las temperaturas promedio. Junto a ello, también se ha observado el desencadenamiento de eventos extremos asociados.
Seguir leyendo

Ciudades en peligro de desaparecer bajo las aguas
Como es bien sabido, el calentamiento global supone el deshielo y el consiguiente aumento del nivel del mar de forma progresiva, hasta hacer desaparecer amplias zonas costeras en todo el mundo. Algunas islas también desaparecerán. Son áreas que tienen un importante riesgo de inundarse incluso si combatimos el cambio climático con éxito.

La reducción de las costas del mundo también supondrá la desaparición de numerosas ciudades, engullidas bajo las aguas en un plazo mayor o menor de tiempo, en función del escenario en el que nos encontremos, pues el calentamiento global puede acelerarse más o menos en función de la cantidad de emisiones.

En otras palabras, llevar a cabo políticas verdes permite alejarse de los combustibles fósiles y, con ello, preservar la estabilidad del clima mundial, ralentizándose el deshielo y alejándose el fantasma de la inundación de las ciudades costeras. Así pues, algunas ciudades podrán salvarse.

Si seguimos contaminando sin control, los gases de efecto invernadero calentarán el planeta 4 grados centígrados en apenas una décadas, creando el contexto idóneo para que ciudades costeras de todo el mundo desaparezcan.

Alcanzar esos 4 grados significaría un ascenso del nivel del mar que sumergería las tierras en las que actualmente viven 470 a 760 millones de personas, según un estudio de Climate Central titulado “Carbon, climate and rising seas our global legacy”.

Ciudades en peligro de desaparecer bajo las aguas
Tengamos en cuenta que el 70 por ciento de la población mundial vive actualmente en zonas costeras, si bien el cambio climático afecta de forma desigual y en buena medida imprevisible. En todo caso, una cosa es segura: cada fracción de grado que evitemos subir prevendremos la inundación de algunas áreas y ciudades.

Igualmente, existen numerosas variables que hacen variar los pronósticos en función de características geológicas o, por ejemplo, el tipo de ocupación de la costa. No se producen los mismos efectos si se cuenta con acantilados, presas específicamente construidas para contener el avance del mar o si existen deltas de río o playas.

Las construcciones que existan también influyen, incluyendo tipo. No afectará igualmente a las costas densamente construidas con edificios turísticos como a pequeñas o grandes ciudades costeras, pongamos por caso.

Ciudades construidas bajo el nivel del mar

Corren especial peligro las ciudades construidas bajo el nivel del mar, como es el caso de Tokio, Miami, Nueva York, Singapur, Venecia, Amsterdam o Rotterdam. Según Steven Nerem, científico aeroespacial especializado en el cambio climático, “ya es demasiado tarde” para algunas de estas ciudades. Por poner un ejemplo más allá del evidente drama que sufre Venecia o la costa holandesa, entre otras, Nueva York podría llegar a ser inhabitable antes de finales de siglo, apunta el experto.
Seguir leyendo

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, ha decidido abandonar el Acuerdo de París contra el cambio climático. En una declaración hecha en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, despejó toda duda al respecto. Dejó bien claro que se debe a sus ideas negacionistas y prioriza la pujanza económica de su país a corto plazo a un desarrollo verde que garantice el futuro de la humanidad.

El negacionismo que nunca ocultó, sino más bien al contrario, convirtiéndolo en su bandera y arma electoral, le lleva a rechazar la existencia del cambio climático y su origen antropogénico. Por lo tanto, considera absurdo luchar contra el mismo. Es más, a su juicio, supone un lastre para la economía y la creación de empleos.

“A partir de hoy, los Estados Unidos cesará cualquier implementación del acuerdo de París (…) y la carga económica y financiera que impone a nuestro país”, dijo.

Entre la decepción y la indignación

El mundo no es de la misma opinión. Aun siendo una decisión esperada, las reacciones han echado chispas, y solo acaban de empezar. Básicamente, todas giran en torno al mismo tema: se considera que este no tendrá consecuencias catastróficas para el medio ambiente y, por ende, también para la humanidad.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
Entrando en harina, las reacciones a la decisión tachan sus palabras de absurdas e irresponsables. El hecho de que Estados Unidos sea uno de los mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo y su influencia como potencia mundial se añaden al parón que esta decisión supondrá también para el desarrollo de las renovables.

No tanto porque las energías verdes vayan a dejar de evolucionar y popularizarse, sino porque Estados Unidos era uno de los motores de esta alternativa a las energías fósiles. No olvidemos también que la lucha contra el cambio climático exige una rápida transición hacia una sociedad baja en carbono, y que sin Estados Unidos en el Acuerdo de París además la financiación para lograrlo peligra.

Estados Unidos abandona el Acuerdo de París
En resumen, no lograrlo significaría entrar en un punto de no retorno que agravaría mucho la situación. Idealmente, se quiere mejorar el objetivo situando el aumento de la temperatura en 1,5 grados. Y, lógicamente, entre otras consecuencias, si no se controlan las emisiones, el calentamiento global va a afectar a todo el planeta, de forma desigual e imprevista en gran medida.
Seguir leyendo

Luchar contra el cambio climático impulsa la economía
Bien planteada, la lucha contra el cambio climático puede ayudar a mejorar la riqueza de los países, según concluye la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) en un nuevo estudio.

De acuerdo con sus cálculos, la organización cree que podría elevar el PIB global un 2,8 por ciento de promedio para 2050. Si además tenemos en cuenta los perjuicios que nos evitaríamos gracias a la mejor adaptación a los eventos extremos, el, el crecimiento rozaría el 5 por ciento (4,7 por ciento).

Pero darle la vuelta a la situación y convertir un problema en un impulsor de la economía no es fácil. El estudio estima necesario llevar a cabo una serie de medidas de forma urgente, habida cuenta del drama que se nos avecina, y de que éstas estén bien calibradas para propiciar una transición energética capaz de hacer crecer el PIB de los países del G20 de un 2,8 por ciento a un 5 por ciento en 2050.

Luchar contra el cambio climático impulsa la economía
La organización considera que estas políticas contra el cambio climático pueden potenciar el crecimiento económico en lugar de convertirse en un problema que no cese de actuar como lastre de las economías. En concreto, cree que de no actuar las catástrofes naturales supondrán una caída de un 10 por ciento en el PBI global.
Seguir leyendo

Se llama Morris, y captura el mismo carbono que 100 árboles
París ha dado un nuevo uso a las tradicionales, casi míticas columnas parisinas conocidas con el nombre de Morris, estilosas vitrinas en las que se colocan anuncios publicitarios. Un clásico mobiliario urbano que ahora tiene también una nueva función, esencial para mejorar la calidad del aire.

La empresa especializada en gestión de agua y de desechos, Suez, es la encargada de obrar este pequeño gran milagro verde dando un nuevo uso a estos populares elementos del mobiliario urbano galo. Se trata de dotar a estas antigüedades de una nueva función de gran importancia para la salud pública y el bienestar de sus ciudadanos: descontaminar el aire mediante el uso de microalgas.

Absorción de CO2 equivalente a 100 árboles

Las nuevas columnas Morris trabajan duro, aunque la tarea en realidad se lleva a cabo gracias a una reacción bioquímica natural como es la fotosíntesis. Según explica Suez, cada uno de los tubos realiza una función purificadora equivalente a 100 árboles.

La empresa creadora de tan ecológico ingenio también ha informado de que el emplazamiento elegido para la primera de ellas es la Place d’Alesia, una de las más grandes plazas de París. Por otra parte, un punto muy concurrido, por el que casi 80.000 vehículos pasan a diario. Será una difícil prueba, y de resultar los planes son aumentar su número.

Se llama Morris, y captura el mismo carbono que 100 árboles
Igualmente, podrían mejorarse algunos aspectos prácticos, pues todavía se encuentran en fase de prototipo. El objetivo ahora es comprobar su verdadera utilidad mediante mediciones que indiquen el índice de descarbonización del aire.
Seguir leyendo

Inventan una fotosíntesis artificial que elimina CO2 y crea energía solar
Ya vimos que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) aceleraban la fotosíntesis de las plantas, si bien esta explosión de naturaleza acontecida en nuestro contexto de grandes emisiones no supone siempre un beneficio para el planeta. Muy al contrario, dentro del contexto actual las consecuencias climáticas pueden ser dramáticas, agravando el cambio climático.

En este caso, sin embargo, se trata de una fotosíntesis artificial benéfica, capaz de absorber CO2 de la atmósfera al tiempo que produce energía solar. Un invento que podría ser revolucionario. Por lo pronto, tiene una pinta increíble.

Fotosíntesis artificial con luz azul

Que la fotosíntesis artificial se convierta en una de las fuentes de energía del futuro no es una novedad, y precisamente por lo buena que es esta opción hay numerosos científicos dedicados en cuerpo y alma a intentar encontrar una manera de hacerla realidad de forma eficiente.

Inventan una fotosíntesis artificial que elimina CO2 y crea energía solar
Hasta ahora, los resultados son prometedores, incluyendo los inventos basados en ingenios artificiales capaces de hacer la fotosíntesis, pero no son factibles para una aplicación a gran escala. En este caso, la peculiaridad estriba en su doble beneficio: por un lado, absorbe el CO2 de la atmósfera, mientras que por otro consigue la producción de energía solar.

La propuesta es de Fernando Uribe Romo, un profesor de química de la Universidad de Florida Central, en Estados Unidos, explicada en un artículo (goo.gl/nPGgoh) publicado en la revista Journal of Materials Chemistry A.

En dicha publicación se realiza un somero repaso de la innovadora investigación llevada a cabo por Uribe y su equipo, en el que también han participado científicos de la Universidad del Estado de Florida, con el resultado de haber logrado desencadenar la fotosíntesis con un material que convierte el CO2 y la luz en combustible solar.

Inventan una fotosíntesis artificial que elimina CO2 y crea energía solar
Un proceso gracias al cual se consigue un efecto sumidero, es decir, consigue la absorción de este nefasto gas de efecto invernadero, con lo que podría ser de gran ayuda en la lucha contra el cambio climático .

Materiales asequibles y accesibles

En concreto, los investigadores lograron desencadenar la fotosíntesis en minerales naturales conocidos con el nombre de armazones organometálicos o MOF a partir de luz azul, un tipo de luz visible. Un proceso que, tras realizarse, además de absorber el CO2 lo transformó en combustible solar .
Seguir leyendo

Los niveles de CO2 seguirán disparándose a gran velocidad
Habida cuenta de que el objetivo climático del mundo no es otro que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, este tipo de noticias son dramáticas. Sobre todo, considerando que el nivel de dióxido de carbono (CO2) es el principal de estos gases, y que sus cifras no dejan de aumentar.

Cada vez menos pero, es cierto, pero por lo general, la cifra pasa desapercibida, pese a que los científicos no dejan de advertir que el reloj no se detiene, y la cuenta atrás empezó hace tiempo.

Ahora llega una nueva alerta sobre el aumento desmesurado de emisiones de CO2 en la atmósfera, a lo que hemos de sumar el aumento de irradiaciones solares, puesto que el sol, más viejo, irradia cada vez más calor. Lógicamente, hablamos de una escala de tiempo geológico, con lo que las comparaciones con respecto a hace millones de años nos quedan lejos, si bien son los que permiten entender el curso de los acontecimientos importantes de la historia de nuestro planeta.

Un triste futuro

Científicos de la Universidad de Southampton, un equipo liderado por el profesor Gavin Foster han realizado un estudio concluyendo que en los próximos 100 y 200 años alcanzaremos niveles de CO2 inéditos desde el Triásico, el primer período del mesozoico, hace más de 200 millones de años.

Los niveles de CO2 seguirán disparándose a gran velocidad
En sus previsiones, el siglo XXIII será más caliente de lo pronosticado por estudios anteriores, pudiendo alcanzar niveles registrados hace 420 millones de años. Como suele ser habitual en estos casos, se trata de una previsión considerando que las cosas siguen como hasta ahora, es decir, asumiendo la inoperancia actual, pese a los esfuerzos globales coordinados desde el Acuerdo Climático de París, todavía sin resultados suficientemente esperanzadores.
Seguir leyendo