Causas del aumento de medusas en el Mediterráneo
Los científicos esperan este 2013 un aumento en el número de medusas en el Mediterráneo, lo que pone en peligro la biodiversidad de uno de los mares más sobreexplotados del mundo, además de resultar una molestia y un riesgo de picaduras para las decenas de miles de turistas que visitan sus costas en verano.

El profesor Stefano Piraino, de la Universidad de Salento, en el sur de Italia, voló a lo largo de un tramo de 300 kilómetros de costa en abril y vio millones de medusas. Es uno de los responsables de un proyecto que tiene como objetivo vigilar y calcular el aumento del número de medusas.

El aumento de medusas en el Mediterráneo se produce por dos razones principales: el calentamiento global y la sobrepesca, que provoca una disminución de los depredadores naturales de aquéllas.

En este proyecto de control de medusas están participando muchos ciudadanos que ayudan a los científicos con sus teléfonos inteligentes y una aplicación especial, rastreando miles de kilómetros de costa mediterránea. No es un caso aislado del mar Mediterráneo: es un fenómeno global, como el propio calentamiento del planeta.

El sector turístico afectado

Hay playas, como la isla de Lampedusa, que reciben 300.000 turistas al año y en las que la gente sólo puede darse un baño sin peligro a picaduras durante una semana del verano. Con todo, el origen del problema está mar adentro, como señala Josep María Gili, investigador en el Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona. El Instituto ha detectado, esta primavera, un aumento en una de las especies más venenosas, el aguijón malva o Pelagia noctiluca, frente a las costas de Cataluña y la Comunidad Valenciana, en el este de la Península Ibérica. Se han visto bancos de varios kilómetros de largo con una densidad de 30 a 40 medusas por metro cuadrado.

Causas del aumento de medusas en el Mediterráneo
Otras regiones afectadas son Cerdeña, Sicilia, Malta y las playas del Mediterráneo oriental de Israel y el Líbano. Cada verano, más de 150.000 personas son tratadas por picaduras de medusas en el Mediterráneo.

Además del calentamiento global y la sobrepesca, la construcción de diques para proteger las playas contribuyen al fenómeno, ya que constituyen un perfecto hogar para las larvas. Algunas zonas turísticas buscan soluciones, como usar redes de dos metros de profundidad para que los bañistas puedan refrescarse sin peligro.