China construirá la presa más alta del mundo
Las autoridades ambientales chinas han aprobado los planes de construcción de lo que se convertirá en la presa más alta del mundo. Por otra parte, y con una sinceridad que sorprende y aterra, han reconocido que el proyecto puede perjudicar a especies en peligro de extinción, tanto a algunas plantas como a peces poco comunes.

La presa tendrá una altura de 314 metros. El proyecto, llamado Shuangjiangkou, tiene como objetivo generar energía hidroeléctrica en el curso del río Dadu, en la provincia suroccidental de Sichuan. El grupo Guodian, una de las cinco empresas eléctricas estatales más importantes de China, se encargará del proyecto, que tardará más de una década en acabarse.

Parece que el Gobierno chino no ha tenido en cuenta el daño medioambiental que se producirá, algo que conocen muy bien tras varios años de funcionamiento de la Presa de las Tres Gargantas. Ésta tiene una altura de 185 metros y se sitúa sobre el río Yangtze. Es la planta hidroeléctrica más grande del mundo.

El proyecto va a afectar al desove y al movimiento de especies de peces poco comunes, así como al crecimiento de plantas en peligro de extinción, como el tejo chino, que se encuentra bajo protección estatal, según ha señalado el propio Ministerio. Una tremenda contradicción, pues: ni el propio Gobierno respeta sus leyes. Planea, para afrontar estos problemas, algunas medidas, como la construcción de escaleras de peces y criar peces para liberarlos posteriormente en el río.

China construirá la presa más alta del mundo
Una vez terminado el proyecto, la planta hidroeléctrica tendrá una capacidad instalada total de 2 GW y producirá cerca de 8.000 millones de kWh de energía al año.

Aumento de desastres naturales

El objetivo de China es aumentar las fuentes de energía no fósiles hasta el 15% del consumo total para 2020. El Gobierno tenía previsto construir, para alcanzar dicho objetivo, trece presas. La presión de los grupos ecologistas han hecho que el plan se retrase. Científicos y ecologistas temen que una proliferación de presas en el suroeste de China aumente el riesgo de desastres naturales como terremotos y deslizamientos de tierra.

Los agricultores también están en contra de estos proyectos, ya que les expulsan de sus tierras para reubicarles en otra zona. Ante las fuertes protestas, la construcción de la presa de Pubugou se detuvo.