China: endurecimiento de las penas por contaminar
China se está tomando muy en serio la protección del medio ambiente (aunque le queda un largo camino por recorrer). A la gran inversión en energías renovables se suma ahora la mano dura contra los que agredan al medio ambiente. El Tribunal Supremo y la Fiscalía Popular, los máximos órganos judiciales del país, han asegurado que a quien contamine el medio ambiente se le impondrán penas más duras que las actuales. Además, se agilizarán los juicios en esta materia.

La nueva legislación ya ha entrado en vigor. El texto enumera catorce actividades que serán consideradas como “delitos de menoscabo de la protección del medio ambiente y de los recursos”. Serán, a partir de ahora, cargos criminales.

Por ejemplo, una de las actividades que serán castigadas con mayor severidad es el vertido o tratamiento de residuos, en agua potable o en reservas naturales, que puedan transmitir enfermedades infecciosas o radiactivas. Se castigará con una pena máxima de prisión de siete años y altas multas.

Por otra parte, las actividades perjudiquen al medio ambiente hasta el punto de obligar a evacuar a más de 5.000 personas o que hayan provocado el envenenamiento a más de treinta son delitos. También se endurecen las penas para quienes contaminen en las proximidades de hospitales, escuelas o grandes áreas residenciales.

En lo que va de año, el Ministerio de Seguridad Pública ha detenido a más de un centenar de sospechosos por casos de contaminación medioambiental. La mayoría de estos delitos se enmarcan en los sectores minero y petroquímico.

Reducir las emisiones contaminantes

China: endurecimiento de las penas por contaminar
Los objetivos de la nueva legislación, además de porteger la salud de las personas, son varios: disminuir la contaminación del aire, poner trabas al crecimiento de empresas que necesitan un alto consumo energético para funcionar o sancionar a las empresas que no controlen sus emisiones contaminantes.

China es el primer país emisor de dióxido de carbono del mundo. Por ello, el Gobierno ha decidido poner en marcha un sistema de comercio de emisiones de carbón similar al de la Unión Europea. Comenzará en las principales ciudades del país, pero se implantará en todo el territorio chino más adelante. El objetivo: reducir entre un 40 y un 45% las emisiones por unidad del PIB en 2020 en relación con los nivelesd de 2005.