Chiringuitos responsables con el medio ambiente
Los chiringuitos no son perjudiciales para el medio ambiente. Depende del uso que se haga de ellos, tanto por parte de los clientes como de los dueños de los establecimientos. Por tanto, los chiringuitos pueden ser la mejor vía para cuidar las playas.

Así lo cree el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España, que, a través de la Fundación Biodiversidad, ha puesto en marcha una campaña veraniega para impulsar la implicación de los chiringuitos en la conservación del litoral. Para ello, el chiringuito que quiera participar se debe acoger a un código de buenas prácticas, al que ya se han sumado más de doscientos chiringuitos.

Este decálogo de buenas prácticas ambientales se centra en los siguientes puntos:

    1. Colocar un punto de información y sensibilización ciudadana sobre los recursos ambientales de la costa.
    2. Desarrollar labores diarias de limpieza y conservación del espacio de la playa en el que se ubica.
    3. Colocar contenedores para el reciclaje selectivo de residuos para cualquier ciudadano y promover que el establecimiento sea punto de referencia para los usuarios de la playa.
    4. Realizar esfuerzos por minimizar el uso del agua, instalando dispositivos de ahorro, con eficiencia en la limpieza, etc. Realizar idénticos esfuerzos respecto del consumo de energía eléctrica y de gas. Promover el uso de energías renovables.
    5. Mantener las instalaciones en perfecto estado y adoptar criterios sostenibles en su mantenimiento. Priorizar el uso de materiales naturales, autóctonos y reciclables.
    6. Priorizar la utilización de envases, recipientes y demás objetos de uso habitual, con criterios ambientales, procurando que sean ecológicos, de larga duración y completamente reciclables.
    7. Fomentar la comercialización de productos con criterios ambientales, preferentemente locales, ecológicos y sin embalajes adicionales innecesarios.
    8. Colaborar con las administraciones territoriales y los servicios públicos de la playa para la protección de la playa, en la vigilancia y lucha contra vertidos y la contaminación, accidentes, incendios o varamientos de cetáceos y tortugas.
    9. Favorecer el empleo local y de colectivos en riesgo de exclusión social.
    10. Actuar, en todo momento, como agente dinamizador en la defensa del dominio público marítimo y terrestre.

La adhesión a este Decálogo y la obtención de un distintivo permite a los establecimientos de playa participar en los Premios Chiringuitos Responsables, que reconocerán su labor.

Hasta el 15 de septiembre, aquellos expendedores de comida y bebida de playa que obtengan el distintivo de Chiringuito Responsable podrán participar en los premios en cualquiera de sus dos categorías: “Iniciativas Desarrolladas” e “Ideas”.

La dotación económica de los galardones asciende a un total de 24.000 euros, distribuidos en un máximo de tres premios por categoría: un primero dotado con 6.000 euros, un segundo premio de 4.000 euros y un tercer premio (2.000 euros).

Pero el mayor premio será que los clientes valoren esta iniciativa y acudan a estos chiringuitos responsables. Porque disfrutar de estos típicos lugares no tiene que significar agredir a la naturaleza.