Científicos rastrean a las ballenas azules con tecnología militar
Seguirles el rastro a las ballenas azules, unos gigantescos animales en peligro de extinción muy difíciles de encontrar, es el objetivo de un equipo de científicos australianos que intentan localizarlas utilizando tecnología militar para localizar submarinos.

Los rastrean cientos de kilómetros de distancia mediante escuchas ilegales de sus canciones. Fuera de bromas, la labor es muy importante para mejorar su conservación, pues estas grandes viajeras emigran increíbles distancias y han de hacer frente a graves amenazas en sus constantes emigraciones.

La pesca comercial desmesurada es su principal amenaza, si bien también encuentran su medio cada vez más hostil por la contaminación de las aguas, incluida la polución acústica, el cambio climático o los choques con los barcos.

Este estudio es una iniciativa de la División Antártica Australiana y persigue localizarlas a través de sus distintivas canciones, emisión de sonidos de baja frecuencia detectados mediante sonoboyas (combinación de sónares y boyas), un método que supera al monitoreo visual de las ballenas, empleado hasta ahora de forma habitual.

El primer objetivo que se ha marcado el equipo es hacer una estimación aproximada, pero fiable, del número de ballenas para poder valorar la importancia de la población. Ello da una idea clara de hasta qué punto se trata de un animal sobre el que todavía se sabe muy poco.

En efecto, pese a medir hasta 33 metros de largo, las ballenas azules son tremendamente difíciles de avistar, lo que dificulta, lógicamente, su conservación y favorece su extinción. Sí se sabe, sin embargo, que la especie fue casi borrada del mapa a principios del siglo pasado, a consecuencia de una intensa caza de ejemplares, que rondó los 250.000 animales. Ojalá ahora el uso de esta nueva tecnología consiga resultados esperanzadores que nos reconcilien con la especie, aunque sólo sea un poco.