Colmenas de abejas para luchar contra el paro
“Colmenas para el comienzo” es el nombre de una iniciativa impulsada por la Fundación Amigos de las Abejas (FAA) en colaboración con la Fundación Biodiversidad (FB) desde 2010. El objetivo es facilitar la incorporación de nuevos apicultores al mercado laboral. Además, ayuda a mantener la población rural y a polinizar sus áreas.

Luis Pérez, presidente de la FAA, asegura que este año han recibido más solicitudes que nunca, por lo que se han visto obligados a rechazar algunas, dando prioridad a los desempleados. El requisito básico es acreditar que se ha realizado un curso de apicultura previo. Además, los candidatos deben inscribirse en el registro de apicultores. Si reúnen dichos requisitos, la FAA les cede seis colmenas durante tres años para que desempeñen sus primeras prácticas.

Los nuevos apicultores deben solicitar los permisos correspondientes a las administraciones locales, provinciales y autonómicas. No vale, para ello, cualquier sitio. Las zonas donde hace mucho frío, llueve a menudo o hace mucho viento, no son rentables, por ejemplo. Las de difícil acceso, tampoco. Lo preferible es que se hayan documentado colmenas de forma permanente en un radio de acción amplio.

La ley obliga a los apicultores a practicar curas anuales a sus enjambres desde que la varroa apareció en España en la década de los ochenta del siglo pasado. Este ácaro procede de Asia y se posa sobre la abeja, absorbiendo su hemolinfa (sangre) y debilitándola. Además, se reproduce en las celdillas de la colmena, parasitando sus larvas. Hay que rotar el tratamiento para evitar que la varroa se vuelva resistente a él. Por ello, es importante que los apicultores del área y, en especial, los principiantes, sepan lo que hacen y coordinen sus acciones, pues pueden darse casos de resistencia cruzada. Una sola varroa puede desencadenar la invasión en un colmenar.

Una reina y 3.000 ejemplares

Iniciarse en la apicultura requiere cierto desembolso: traje, guantes, extractores manuales y eléctricos, un lugar donde poder extraer y envasar la miel, etc. Lo que facilita la FAA son las abejas, el recurso más difícil de conseguir. Se suelen comprar núcleos compuestos por una reina y unos tres mil ejemplares que, una vez trasladados a cajas grandes y transcurridos cinco meses, multiplican por veinte su número.

Las enfermedades y los fitosanitarios están aumentando la mortandad de las abejas. Hace años, fallecía el 10% de las colmenas en invierno. En la actualidad, la cifra supera el 20%, sobre todo, en demarcaciones donde se lleva a cabo una agricultura intensiva.