Colocan receptores minúsculos a mil hormigas para estudiarlas
El Parque Nacional Peak District, situado en el norte de Inglaterra, es una zona de tierras altas en Inglaterra central y del norte. Se designó como Parque Nacional en 1951, lo que le convierte en el primero en las Islas Británicas. Posee una gran diversidad y el fácil acceso por carretera y tren, lo hace uno de los parques nacionales más visitados del Reino Unido.

En el Parque Nacional Peak District vive una de las más fascinantes criaturas del bosque: la Formica lugubris, también conocida como la hormiga peluda de los bosques. Tan fascinante es el comportamiento de esta especie que científicos de la Universidad de York han decidido seguir sus pasos en un proyecto de investigación que tendrá una duración de tres años. Quieren conocer cómo se comporta.

Para la investigación, los científicos han colocado minúsculos receptores de radio a un millar de estas hormigas. Dichos receptores no miden más que un milímetro, pero registrarán cada uno de sus movimientos. De este modo, los científicos podrán saber cómo se comunican las hormigas entre sí dentro de sus colonias y cuál es la función de cada una en el complejo sistema de los hormigueros.

Lo interesante de las hormigas es que una sola es bastante estúpida, pero juntas tienen conductas sorprendentes y complicadas. El objetivo de la investigación es entender de qué tarea simple se puede encargar a una hormiga, para que, cuando todas interactúen, hagan algo mucho más complicado. Los investigadores esperan que los chips descubran información al respecto y conozcan qué hormiga hace cada tarea. Se trata, en definitiva, de tener una visión global del hormiguero, según explica el biólogo Sam Ellis.

La Formica lugubris no tiene muchos depredadores naturales, pero eso no la salva de la desaparición, ya que su hábitat está siendo destruido por el desarrollo urbano e industrial.

El proyecto de la Universidad de York ayudará a la conservación de la especie en el futuro. Permitirá saber más sobre su comportamiento como especie y utilizar dicha información para mejorar su hábitat. Por ejemplo, aumentando el número de coníferas, ya que estas hormigas se alimentan de insectos que viven en ellas.