Cómo ahorrar luz en casa

Cómo ahorrar luz en casa

En nuestro día a día utilizamos multitud de aparatos que funcionan gracias a la electricidad. Lo hacemos de manera casi inconsciente, encendiendo la televisión, calentando un vaso en el microondas o manteniendo nuestra comida fresca en el frigorífico. El uso de la tecnología es tan frecuente que se nos olvida el consumo eléctrico que este conlleva, siendo la electricidad un recurso cada vez más demandado y cuyo consumo provoca mayores emisiones de CO₂ a la atmósfera. Por eso es necesario tratar de reducir en la medida de lo posible nuestro gasto doméstico, ya que en muchas ocasiones lo desperdiciamos sin darnos cuenta. En EcologíaVerde queremos contarte algunos trucos y consejos para que sepas cómo ahorrar luz en casa, consiguiendo así disminuir tanto el impacto en el medio ambiente como el gasto en nuestras facturas.

Evitar el consumo silencioso

El consumo silencioso es aquel que hacen todos aquellos aparatos que aunque se encuentren apagados o no los estés utilizando permanecen conectados a la red eléctrica. La mayoría de ellos mantienen pilotos de luz encendidos, la televisión, el microondas o equipos informáticos como por ejemplo la pantalla del ordenador. Aunque a simple vista este consumo parece insignificante, está comprobado que desenchufar diariamente todos los aparatos que no se necesiten reduce aproximadamente un 10% el consumo anual, es decir, unos 3.500 kWh/año.

Trucos para ahorrar en iluminación

Además de apagar las luces cuando no las utilicemos y encender únicamente las que sean necesarias, debemos saber qué tipo de bombillas utilizamos. Existen bombillas halógenas, fluorescentes y de led regulables, cada una de ellas con unas condiciones y características determinadas, de modo que, en función de nuestras necesidades podemos elegir aquella que nos resulte más eficiente.

Del mismo modo, no solo basta con elegir la bombilla adecuada sino que, colocando los puntos de luz de una forma estratégica y correcta en nuestros hogares. También haciendo uso de la luz natural siempre y cuando nos sea posible, también podremos reducir nuestro consumo eléctrico.

Trucos para ahorrar en calefacción y aire acondicionado

Cada grado en la calefacción implica un incremento económico del 7% en nuestra factura, por lo que, el primer consejo para ahorrar en nuestros hogares consiste en conocer cuál es la temperatura adecuada, variando esta entre los 19°C y los 21°C, aunque en los dormitorios es aconsejable mantener una temperatura inferior.

También debemos tener en cuenta la disposición de los radiadores o aparatos de aire acondicionado en las habitaciones, evitando taparlos con muebles y permitiendo la correcta difusión del aire. Además de preocuparnos por su mantenimiento, purgando los radiadores al menos una vez al año para eliminar el aire de su interior, o prestando atención al mantenimiento de la caldera.

Por otro lado, podemos aprovechar las fuentes de energía que nos proporciona la naturaleza, es decir, la luz del sol, basta con mantener las persianas subidas cuando los rayos solares incidan en nuestro hogar para permitir su entrada, pudiendo incluso llegar a utilizar cortinas de color oscuro que absorben la luz. Si, por el contrario, lo que queremos es evitar los rayos solares y reducir la temperatura de nuestras viviendas, podemos utilizar sistemas de protección solar como, por ejemplo, toldos y pérgolas.

Descubre en el siguiente artículo alternativas ecológicas al aire acondicionado.

Trucos para ahorrar en el uso de electrodomésticos

A la hora de cocinar, en primer lugar, debemos elegir el recipiente que se adecue más al volumen de comida que queremos preparar, haciendo uso al mismo tiempo de las tapas de los recipientes para evitar que el calor se expanda.

Cabe destacar que el uso de una olla a presión acelera el tiempo de cocción permitiendo un importante ahorro de energía. En cuanto al uso del microondas y horno debemos saber que a la hora de calentar un alimento, el microondas es más efectivo que el horno, debido a que, aunque el consumo energético es elevado el tiempo implicado es mucho menor.

Aprovechar el calor residual de las vitrocerámicas y hornos también es una práctica de gran utilidad, dado que ambos desprenden calor después de ser apagadas.

Los electrodomésticos utilizados para la limpieza como la lavadora o el lavavajillas son los que más consumen, por lo que la primera medida que podemos aplicar consiste en una buena elección a la hora de comprar un aparato u otro. En cuanto a su uso, para ahorrar electricidad es preferible utilizar lavados cortos y a menor temperatura evitando los programas de prelavado.

El frigorífico es otro electrodoméstico que supone un gasto elevado ya que permanece la mayor parte de su vida útil encendido, de modo que, al igual que en el caso de la lavadora y el lavavajillas, elegir un buen modelo, eficiente energéticamente y de un tamaño adecuado es muy importante. A la hora de hacer uso y ahorrar electricidad, deberemos seleccionar una temperatura adecuada (3 - 5°C) y cuidar de su mantenimiento y limpieza, ya que el aparato funciona mejor si mantiene los tubos de la parte trasera limpios.

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