Cómo plantar árboles en mi jardín
Plantar árboles no tiene demasiada complicación, pero tampoco es tan sencillo como pueda parecer a priori. Si deseamos que nuestra semillas o plantones se conviertan en árboles estupendos que alegren y llenen de vida nuestro jardín, únicamente hemos de seguir una serie de sencillos consejos que te contamos en este post.

En principio, una vez se haya optado por semillas (se plantan idealmente cuando los árboles están en temporada de dar frutos) o plantas jóvenes (plantones), algo que dependerá del tipo de árbol de que se trate, se ha de elegir el lugar mejor.

Para que la ubicación sea la más adecuada posible, tendremos en cuenta las necesidades de sol, sombra, resistencia a posibles vientos, temporales, etc., así como las dimensiones que tomará el árbol. Si plantamos uno demasiado cerca de otro competirán por el agua (raíces) y por el sol (copas), provocándose un desgaste de energía innecesario que acabará con la victoria de los más fuertes, algo terrible para los más débiles en lugares con pocos nutrientes u otros recursos vitales, como el agua o el sol.

Respetar cada paso

Por lo tanto, guardaremos una distancia prudencial entre árboles y buscaremos un lugar donde no haya plagas de animales, a ser posible tampoco hormigueros. A continuación, limpiaremos de maleza el lugar elegido, haremos un agujero en el terreno y esperaremos durante tres o cuatro semanas para descartar la presencia de hongos o parásitos.

Cómo plantar árboles en mi jardín
Una vez pasado esta cuarentena, pondremos nuestra semilla o plantón en el mismo, lo cubriremos con tierra y, en el caso de los plantones, cuidaremos que las raíces no se rompan, para lo cuál conservaremos la tierra en la que venía. Por último, lo regaremos y nos informaremos sobre el abono o compost que más le conviene. De ser un lugar ventoso, se le colocará un tutor para que crezca sin malformaciones en el tronco.

Y, sobre todo, sea cual sea la especie elegida, no introduzcamos grandes árboles, como los robles, en jardines pequeños ni tampoco de tamaño mediano. Además de resultar desproporcionado, el árbol sufrirá y los cimientos de nuestra casa e infraestructuras en general podrían resentirse. Otra idea interesante es plantar especies vegetales amenazadas, a ser posible autóctonas, para facilitar su supervivencia. Además, ello atraerá biodiversidad a nuestro jardín, otra gran ventaja ecológica.