Cómo reciclar papel y cartón
Hace ya unos años que millones de personas en todo el mundo reciclan, de hecho cada vez más ya que no sólo se ahorra dinero en algunos casos sino que también es un excelente favor que le hacemos al medio ambiente. El papel reciclado es sin duda una gran ayuda para reducir el impacto que este material tiene en el medio ambiente, ya que son millones los que se tiran a diario en todo el mundo.

Un alto porcentaje de la población utiliza papel a diario, ya sea para escribir, tomar notas, hacer la lista de la compra o simplemente por leer una revista, periódico, etc. La industria del papel es la que más madera consume del mundo, y nada menos que el 42% de los bosques explotados lo son para la fabricación de papel. Eso es lo que realmente afecta a la naturaleza, ya que gran parte de los bosques terminan desapareciendo.

Transformación en papel

La transformación de la materia prima en papel es otro de los graves daños que sufre el medio ambiente, siendo además una fase muy contaminante ya que se utilizan grandes cantidades de agua y de energía. Durante esta transformación se utilizan diversos contaminantes, y además la tasa es muy baja, ya que por cada tres toneladas de madera consigues únicamente una tonelada de papel.

Papel reciclado

La producción de papel reciclado es mucho más respetuosa con el medio ambiente, además de más eficaz ya que se aprovecha el 90% de las materias transformadas. El consumo de agua es un 90% menos, y el de electricidad un 50%. Todo son ventajas con este papel.

Reciclado casero

Cómo reciclar papel y cartón
Si te interesa reciclar papel en casa, hay un método para que puedas hacerlo con hojas de papel, revistas, folletos de publicidad, etc. Hay que destacar que no te saldrá como resultado un papel blanco ya que eso sólo se consigue con el proceso profesional y productos que no están a nuestro alcance, pero sí será un papel muy original y único.

Para poder hacerlo necesitarás el papel que quieras reciclar, un recipiente grande, un escurridor, una batidora eléctrica, telas y un bastidor con rejilla. Empieza cortando el papel en trozos pequeños, y una vez hecho colócalos en un recipiente con agua caliente, en proporción a doble de agua que de papel. Hecha la mezcla, pásalo por la batidora hasta tener una pasta espesa y deja que repose unas 3-4 horas.

Pasado ese tiempo, aclara con abundante agua fría y elimina el exceso de agua con el escurridor. Coloca la pasta resultante en la rejilla y ve extendiendo con una cuchara, eso será lo que defina el tamaño y grosor del papel. Después, pon una de las telas encima de la pasta, dale la vuelta a la rejilla para que la pasta caiga en la tela y pon otra tela, de forma que toda la pasta quede cubierta. Cuando la tela haya absorbido todo el agua, coge la lámina de papel y deja que seque durante un día. ¡Y listo!