Concord, una ciudad de EEUU que prohíbe el agua embotellada
Beber agua embotellada no es ecológico. De hecho, en muchos lugares donde el suministro de agua potable es de calidad, beber agua embotellada significa beber peor agua. Beber agua embotellada implica gastar en plástico (material procedente del petróleo) y tener que transportarla (más petróleo que se consume). Sin embargo, las compañías de bebidas consiguen que se venda agua embotellada en todas partes.

¿No hay solución? Por supuesto que sí. Lo primero, un consumo responsable: no se debe consumir (si es posible) agua embotellada. Pero se puede ir más allá e impedir por ley que se venda y compre agua embotellada. Así lo han hecho en una ciudad del estado de Massachusetts, Estados Unidos.

Varios críticos con el agua embotellada procedentes de diversos ámbitos (ecologistas, profesores de universidad…) echan la culpa de esta moda a las revistas de tendencias y falsas informaciones que aseguran que hay que beber dos litros de agua al día para estar correctamente hidratados. Además, en cualquier caso, todo esto no significa que esa agua tenga que ser embotellada.

El caso es que en la ciudad de Concord, Massachusetts, han prohibido, desde principios de este 2013, la venta de botellas de agua con envases de plástico. No es el primer municipio que decide algo así. Ya lo hizo, en 2010, una localidad australiana llamada Bundannon.

Concord, una ciudad de EEUU que prohíbe el agua embotellada
La ciudad está llena de botellas de plástico. No se recicla. Así que los propios ciudadanos han decidido tomar cartas en el asunto y prohibir los contaminantes envases. La comunidad se encuentra dividida: 403 votos a favor de la medida y 364 en contra. Aunque no hay ninguna razón para defender el agua embotellado en esa ciudad, una localidad que pertenece a un país rico con un abastecimiento de agua seguro y saludable. La multa máxima para quienes desobedezcan será de 50 dólares.

Millones de personas en el planeta sin acceso a agua potable

Mientras, en otras regiones del plantea no pueden plantearse la disyuntiva, ya que no existe acceso a agua potable: ni embotellada ni por un sistema público ni de forma natural (ríos, lagos…).

Ojalá en la cuidad de Concord continúen por mucho tiempo con esta medida y se convierta en un ejemplo para otras ciudades. Entre otros beneficios, se reduce el gasto por recogida y gestión de residuos plásticos.