Condiciones básicas para crear un huerto ecológico
Crear un huerto o un jardín ecológico en casa no es complicado. Sólo hay que tener unas cuantas ideas básicas:

Condiciones climáticas

La temperatura, la humedad, incluso el viento, son factores determinantes. La planta se desarrollará según dichas condiciones. La Xerojardinería es un método que desarrolla jardines con un menor consumo de agua. Para ello, hay que elegir especies adaptadas a las condiciones climáticas de la zona. Así, no necesitarán más cuidados que los básicos.

Terreno

El tipo de suelo es un factor clave. Hay que conocer las características del suelo, en especial, si es rico en materia orgánica, si drena bien y el pH. Para crear un huerto eficiente, en el que las plantas crezcan y den frutos, se necesita un suelo que fértil y que posea un buen drenaje, de modo que el agua filtre y llegue por igual a todas las plantas.

Especies

Una opción muy interesante es desarrollar policultivos, esto es, sembrar plantas de distintas especies. Con ello, se consigue reducir la competencia entre ellas, ya que al no tener plantas de la misma familia cerca no compiten por los mismos recursos, ni requieren la misma cantidad de agua, ni tienen el mismo ritmo de crecimiento. Una ventaja adicional es que las enfermedades y las plagas no se extienden tanto.

Riego

En las regiones áridas, el agua es un bien preciado que hay que usar con responsabilidad, sin malgastarla. Los jardines y huertos necesitan, casi siempre, una gran cantidad de agua. Para ahorrar en este recurso esencial, se pueden desarrollar algunas técnicas:

    – Acolchado. Cubrir la superficie del terreno con corteza de pino o paja para evitar que el agua se evapore rápidamente y reteniendo la humedad. Además, mantiene el calor en la tierra, lo que fomenta el crecimiento de microorganismos beneficiosos para las plantas.
    – Es conveniente regar a primera hora de la mañana o al atardecer, para evitar las horas de mayor radiación solar.
    – Si es posible, optar por el riego por goteo, ya que no se derrocha agua y el agua alcanza a todas las zonas por igual.

Fertilizantes y plaguicidas ecológicos

Un suelo sano permite que las plantas crezcan sanas y resistentes. Los fertilizantes artificiales contienen nitratos, que dañan la atmósfera y contaminan el agua. Los fertilizantes ecológicos (el estiércol, el compost, humus de lombriz…) cuidan la salud de plantas y de los animales y mejoran el rendimiento del suelo y su textura.