Consejos para ahorrar en la factura de la luz
Con los precios de la electricidad por las nubes y la crisis acechando cada vez a más familias, no está de más recordar cómo reducir la factura de la luz de un hogar. Son pequeños gestos de eficiencia energética o mínimas inversiones que pueden salir muy a cuenta.

Lo primero que hay que hacer es saber cuánta electricidad se gasta (y se paga). De este modo, se podrá comparar una vez llevadas a cabo las medidas para el ahorro energético. Además, puede ser una forma de saber cuánto gasta, por ejemplo, un aparato que se queda en stanby durante días. Se ha calculado que este tipo de consumos llamados “ocultos” pueden suponer hasta 300 euros en un año, una cantidad nada despreciable.

Se puede optar por adquirir dispositivos de medición, que monitorean a tiempo real el consumo eléctrico de una casa. Es la forma más fácil y cómoda de localizar esos chupadores de energía. Es bastante probable que, con el dinero ahorrado, se amortice la compra del aparato en pocos meses.

En cualquier caso, hay algunos electrodomésticos que gastan mucha energía. Un claro ejemplo es el calentador eléctrico, que tiene un rendimiento energético muy bajo. Por otra parte, cuanto más viejo, peor funciona debido a la acumulación de cal. Muchas personas no quieren desembolsar el dinero necesario para cambiarlo y, por ello, están perdiendo dinero. Si se invierte en una caldera o calentador de gas, la factura de luz puede bajar 30 euros cada mes.

Consejos para ahorrar en la factura de la luz
Los radiadores eléctricos son otros de los grandes derrochadores de energía, especialmente, en invierno, claro. Es preferible usar bombas de calor, que, además, sirven para refrigerar el ambiente en verano. Por 1 kW eléctrico, una bomba de calor genera 3 kW de potencia térmica, mientras que los radiadores eléctricos producen menos de 1 kW térmico.

Bombillas led

Este tipo de bombillas de bajo consumo han bajado mucho de precio, hasta el punto de que salen tan rentables como los fluorescentes (y éstos, además, contienen mercurio, altamente contaminante). Una bombilla led, que sólo cuesta unos pocos euros, puede llegar a ahorrar hasta un 80 o un 90% respecto a lámparas halógenas e incandescentes y hasta un 50% respecto a lámparas fluorescentes.

Para las personas con posibilidades de inversión más altas, sin suda lo mejor es generar su propia energía. El autoconsumo fotovoltaico es una buena idea. Hay varios kits solares de autoconsumo, no sólo para los hogares, sino también para empresas. En España, si se aprueba el Real Decreto que regule el Balance Neto, se podrá consumir por la noche y de forma gratuita la energía que se ha generado durante el día. El ahorro, entonces, será máximo.