Contaminación textil de fábricas de ropa en China
Greenpeace no descansa en su cruzada contra la contaminación de las aguas con materiales fabriles. En esta ocasión, el punto de mira se ha puesto en las fábricas de China, concretamente en la provincia de Zhejiang, donde la ONG ha encontrado una gran cantidad de sustancias peligrosas en los efluentes (líquidos procedentes de las industrias) de las plantas de tratamiento de aguas residuales llegadas desde dos áreas industriales.

La investigación encontró que muy probablemente la polución procedía de industrias textiles, pues las áreas en cuestión están llenas de fábricas textiles, algunas de las cuales trabajan para marcas como Levi´s, Calvin Klein y GAP. Tanto es así que el mismo informe recibe un nombre elocuente, con el título Hilos tóxicos: poniendo la contaminación en el desfile.

Además de haber detectado esta polución, Greenpeace ha descubierto algo mucho más interesante, si cabe, pues en Zhejiang empresas textiles estarían explotando sistemas complejos de aguas residuales para impedir que se detecte su actuación fraudulenta.

Tóxicos bioacumulativos y cancerígenos

Las plantas residuales estudiadas, ubicadas en la costa de la provincia de Zhejiang revelaron niveles de toxicidad tremendas, una polución que contenía elementos bioacumulativos en forma de productos químicos tóxicos cancerígenos y tóxicos para el sistema reproductivo, entre otros.

Contaminación textil de fábricas de ropa en China
El problema para acabar con esta contaminación es identificar a los responsables de la liberación de sustancias peligrosas, algo sumamente difícil, por no decir imposible. Además, la ropa que ha sido fabricada con estos procesos contaminantes sigue contaminando una vez se vende, cada vez que se lava o se tira a la basura.

Greenpeace sugiere que la solución venga de las mismas marcas , que deben controlar cómo trabajan sus proveedores, es decir, cuánto contaminan y hasta qué punto sus prácticas pueden y deben permitirse.