Control de plagas con rapaces
Treinta búhos chicos, mochuelos y cernícalos ayudarán en el control de plagas en zonas agrícolas de Murcia, en España. Este tipo de rapaces se alimentan, principalmente, de pequeños roedores. De este modo, ayudarán a los seres humanos a controlar plagas que atacan las cosechas.

Estas pequeñas aves rapaces fueron liberadas por la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), después de ser curadas en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de El Valle (Murcia), donde ingresaron con diferentes patologías, aunque los disparos son la causa más frecuente. Acabaron allí, en su mayoría, por culpa del ser humano. Y ahora van a ser liberadas para ayudarlo.

Las aves han vuelto, pues, a su medio natural, a fincas del Campo de Cartagena y Bullas. Algunos agricultores han colaborado en el proyecto participando en los cursos de formación del proyecto Empleaverde, apoyado por la Fundación Biodiversidad y cofinanciado por el Fondo Social Europeo.

Son especies que se están recuperando en algunos territorios y que son muy beneficiosas para el hombre. Es lo que ocurre con el búho chico en el Campo de Cartagena. Es importante que todos los habitantes de la región sepan los beneficios que proporciona esta especie para que ayuden en su conservación.

De forma adecuada, sostenible, la agricultura intensiva puede ser compatible con la conservación de la naturaleza. Se generan alimentos de calidad y se desarrolla una economía sostenible.

El proyecto Empleaverde busca utilizar la biodiversidad como una ayuda natural en las explotaciones agrícolas. El objetivo es mejorar la competitividad de la producción de forma sostenible.

La naturaleza como aliada del agricultor. El objetivo de ANSE es conseguir la colaboración de agricultores y propietarios de fincas agrícolas para que respeten y protejan a las pequeñas rapaces, los mejores aliados en el control de muchas especies perjudiciales para los cultivos, y un síntoma de buena salud de los campos.

El búho chico es uno de los mejores ejemplos: una rapaz nocturna que se alimenta de ratones y topillos. Esta especie llegó a estar casi desaparecida en el Campo de Cartagena.