Cooperativa de viviendas con la máxima certificación energética
La eficiencia energética de los edificios debe ser uno de los pilares para la reducción de gases de efecto invernadero y la lucha contra el cambio climático. Hay que acometer las reformas necesarias en las viviendas antiguas y diseñar los nuevos edificios con criterios de máximo ahorro energético, además de usar fuentes de energía renovables.

¿Cómo conseguirlo en el contexto de crisis? Gracias a la banca ética. Dicho y hecho, la cooperativa de viviendas “Arroyo Bodonal”, que planea ochenta viviendas en la localidad de Tres Cantos (Madrid) ha decidido apostar por la sostenibilidad, un proyecto pionero por su eficiencia energética que se podrá desarrollar gracias a un crédito de la banca ética.

Las viviendas tendrán la máxima distinción en la nueva certificación energética en el sector, la etiqueta energética A. Será una de las primeras que pueda presumir de ello enEspaña. Esta certificación garantiza el cumplimiento de los máximos estándares en eficiencia energética, logrando un ahorro energético de entre un 70 y un 80%.

La máxima eficiencia se consigue gracias a la orientación sur-suroeste para aprovechar mejor la luz y el calor del Sol, calefacción por suelo radiante y ascensores que recuperan la energía cinética.

La energía para la climatización y el agua caliente procederá de un sistema geotérmico que será una de las mayores instalaciones de este tipo en la Comunidad de Madrid.

Etiqueta A de eficiencia energética

Cooperativa de viviendas con la máxima certificación energética
La etiqueta energética A significa que sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) por metro cuadrado son menos de la décima parte de las de un edificio de clase G, la calificación más baja del sistema de certificación.

Las viviendas cuentan con un sistema que permite la reutilización de las aguas grises de lavabos, duchas y bañeras, para llenar los inodoros o para que se pueda usar en la limpieza del garajes. Según datos de la cooperativa, las viviendas proyectadas, permitirán un ahorro de agua y energía de hasta 90.000 euros anuales. Con ese ahorro, las instalaciones estarán amortizadas en menos de seis años.

El Gobierno de España quiere que la obligación de presentar una certificación energética sea obligatoria para todas las viviendas, no importa su antigüedad o su estado, ya sean para compraventa o alquiler.