Corales y otros organismos marinos en peligro por la radiación ultravioleta
Un equipo internacional, en el que han colaborado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUC), a través de 1.784 evaluaciones experimentales, ha analizado la radiación natural y los organismos procedentes de diferentes áreas geográficas y realizado experimentos con radiación artificial y organismos cultivados en laboratorio.

La capa de ozono se redujo a causa la emisión a la atmósfera de compuestos fluorocarbonados, entre otras causas. Durante las décadas de los setenta y ochenta del siglo pasado la capa de ozono erosionó y aumentó los niveles de UVB, lo que afectó gravemente a los organismos vivos del mar. Pero el papel de esa radiación de UVB como causante del deterioro global y generalizado de los ecosistemas marinos no se había cuantificado hasta el momento.

Los resultados del estudio han sido publicados en Global Ecology and Biogeography y revelan que el aumento de los niveles de radiación UVB ha generado un incremento en las tasas de mortalidad de los organismos marinos. Corales, crustáceos, larvas y huevos de peces son los más sensibles a estos rayos.

Los impactos de la radiación varían según la estación del año. Son mayores en primavera, cuando los niveles de UVB son más elevados. Se ha calculado que las tasas de mortalidad se reducen hasta un 81% cuando disminuye la exposición al UVB en larvas de peces comerciales como el bacalao, la anchoa y otros organismos.

Un incremento de la radiación UVB de un 15%, resulta en un deterioro en los organismos, entre taxones marinos, de un 59%. La viva marina se ha visto afectada especialmente en las latitudes altas del hemisferio sur, donde el incremento de UVB ha sido mayor.

El estudio señala que la disminución de los corales en los trópicos y subtrópicos se puede relacionar con el aumento de los niveles de UVB, ya que unos de los organismos más vulnerables a este tipo de rayos. Por tanto, el aumento de la temperatura (producida por el cambio climático) podría no ser la única causa de dicho declive.

Si continúan llegando elevados niveles de UVB a la biosfera en las próximas décadas será necesario entender los impactos asociados a esos niveles en la vida marina.