Derrame de crudo frente a las costas brasileñas
La petrolera estadounidense Chevron es la responsable del vertido de petróleo que se ha producido frente a las costas del estado brasileño de Río de Janeiro, según ha informado la propia compañía a través de su jefe de operaciones en Brasil, George Buck. Chevron asume plena responsabilidad por el incidente, ha señalado Buck. Más de 400.000 barriles de petróleo se han derramado al mar.

Chevron ha reconocido que el derrame de crudo se debió a un fallo en el cálculo de la presión en el depósito mar adentro en el estaban buscando perforar, así como a una sobreestimación de la dureza de la roca. Cuando se produjo el vertido, de 1.700 a 15.000 barriles de petróleo se vertían al mar cada día. La mancha de crudo ocupó un área de, al menos, 163 kilómetros cuadrados.

Días después, el tamaño de la mancha de petróleo se redujo en un 80%, según informó la Agencia Nacional de Petróleo (ANP). El área que ocupa la mancha de petróleo en la superficie del mar es de dos kilómetros cuadrados. La mancha, por otra parte, se aleja de las costas brasileñas. Sin embargo, las autoridades aún no han descartado que la mancha llegue a las playas más turísticas, al este de Río de Janeiro.

La compañía Chevron informó que en el Campo de Frade no se ha registrado otro foco de vertido de crudo y destacó que aceptará cualquier pago de indemnización que exijan las autoridades brasileñas. Por su parte, la ANP asegura que, desde el 7 de noviembre se han vertido al mar más de 400.000 barriles de crudo, aunque la situación en la región se encuentra bajo control.

Chevron ya recibió una multa de 50 millones de reales (unos 20 millones de euros) expedida por el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) por su responsabilidad en el vertido. Además, la ANP abrió el lunes dos expedientes a Chevron, uno por el incumplimiento del plan de abandono del pozo presentado por la empresa y otro por las informaciones falsas que ofreció al ente regulador sobre el incidente. La empresa será multada por ambos expedientes, aunque la cuantía aún no se conoce.

Chevron posee una participación del 51,7% en el Campo de Frade, la estatal brasileña Petrobras tiene un 30% y el resto pertenece al consorcio japonés Frade Japón Petróleo.