Descubierta una nueva especie de serpiente
La Wildlife Conservation Society de Nueva York y el Museo delle Scienze de Trento, Italia, han anunciado el descubrimiento de una vistosa especie de serpiente. La han bautizado con el nombre de Matilde. Esta serpiente es venenosa, de colores amarillo y negro y se ha encontrado en un remoto lugar de Tanzania, en el este de África. Una de las características físicas más sorprendentes de Matilde es que presenta una especie de cuerno o cresta.

La recién clasificada serpiente mide unos sesenta centímetros y posee sendas crestas o cuernos escalonados sobre sus ojos. El descubrimiento fue comentado durante la edición del mes de diciembre de la revista Zootaxa.

Según los biólogos, esta nueva especie se asemeja a la serpiente víbora arbórea de Usambara (Atheris ceratophora), la única serpiente con cuernos de África, pero es bastante más grande. Además, se diferencia genéticamente en un 3,18%, lo que la convierte en otra especie. Se calcula que el tiempo de divergencia entre ambas especies es de unos 2,2 millones de años. Su nombre científico es Atheris matildae.

Su hábitat, que los científicos estiman en unos pocos kilómetros cuadrados, está ya de hecho severamente degradado por la industria maderera y del carbón vegetal. Los autores del hallazgo esperan que la especie sea clasificada como especie en peligro crítico y han establecido una pequeña colonia que alimentan en cautividad.

Los autores del estudio quieren mantener en secreto la ubicación exacta de esta nueva especie, pues la nueva serpiente puede resultar irresistible para los coleccionistas ilegales de mascotas. El tráfico de animales salvajes es el segundo comercio ilegal con más volumen en el mundo, sólo después del narcotráfico, tanto legales como ilegales. Se estima que mueve casi 160.000 millones de dólares al año. Algunas de las piezas más cotizadas son los reptiles.