Descubren por qué los pandas orinan al revés (vídeo)
Aunque parezca una cuestión baladí, la rarísima forma que tienen los pandas de hacer pis tenía en vilo a la ciencia. La extraña postura que adoptan estos simpáticos osos a la hora de marcar los árboles, sin embargo, tiene una explicación de lo más lógica, y los científicos han dado con ella.

Por lo visto, mear apoyando una pata trasera contra el tronco del árbol, casi haciendo el pino puente, es un modo de marcar el territorio comme il faut. Es decir, esta costumbre de los ejemplares machos, insólita en el reino animal, no tiene más misterio que conseguir difundir sus olores o señales más lejos, lo que aumenta su control del territorio y, en consecuencia, sus posibilidades de apareamiento, sugiere una investigación.

Tan cómico como este curioso modo de hacer aguas menores de los pandas, encantadores hasta para eso (siempre que no te salpiquen), resulta hilarante el mismo motivo de la investigación, cuyo objetivo era averiguar por qué los pandas meaban así, justamente así.

Sin embargo, bien pensado, la investigación tiene su miga y su interés, sobre todo considerando que estos animales en gravísimo peligro de extinción tienen muchos problemas para procrear. Actualmente, sólo hay 1.600 pandas salvajes, y su hábitat está encogiéndose a pasos agigantados por el cambio climático y por la deforestación.

Volviendo a las conclusiones del estudio, llevado a cabo en las Montañas Qinling, los científicos observaron que los osos preferían los árboles más resecos, con cortezas ásperas y rugosas, pues éstas ayudan a propagar mejor los olores y también a conservarlos durante más tiempo. Y, sobre todo, mejor si la superficie no tiene musgo.

¿Pero, cuál fue el primer oso que innovó en las artes meatorias? Lo hubo, por supuesto, pero eso no es relevante para la ciencia. Lo importante es que algunos ejemplares más inteligentes descubrieron que apoyarse en las manos para hacer pipí les permitía colocar sus señales más arriba que las de los otros osos del bosque, por lo que esta ventaja se propagó a lo largo de las líneas evolutivas. Ello hizo más exitosa la adaptación y, con el tiempo, acabó por ponerse obligatoriamente de moda.