Dian Fossey, la gran amiga de los gorilas
Mantener viva la memoria de una amiga de los animales, de alguien que tanto hizo por ellos, es ayudar a seguir con su valiosa labor. Es el caso de la primatóloga estadounidense Dian Fossey, de la que hoy se cumple el 82 aniversario de su nacimiento, si bien su asesinato, una trágica muerte en defensa de sus adorados gorilas, es otra fecha muy recordada por el simbolismo que conlleva.

Escribir sobre ella es mantener viva la memoria de una biografía que, a buen seguro, superará con mucho la increíble historia que el cine nos cuenta con el famoso film “Gorilas en la niebla”, un título que tomó del que la misma primatóloga puso a su obra más conocida, un estudio publicado en 1983.

En el trabajo exponía sus observaciones y conclusiones sobre el comportamiento de estos grandes primates, con los que convivió en los bosques de Ruanda y con los que sintió una profunda conexión e implicación emocional. Un gran amor que, sin ningún género de dudas, demostró de forma sobresaliente desde que los conociera en un viaje a África que realizó en 1963 hasta el resto de su vida.

Rechazos y enfrentamientos

Como estudiosa, no siempre contó con la aceptación de otros científicos. Sus más de dos décadas de estudio de campo basado en la convivencia con estos animales hizo que la tildaran de fanática. Críticas que no ayudaron, sino todo lo contrario. Fueron un obstáculo más que pesó a la hora de enfrentar a los cazadores furtivos y a las autoridades locales, principal amenaza para los animales.

Dian Fossey, la gran amiga de los gorilas
Su muerte en 1985 es todavía un crimen sin resolver pero se sospecha que las malas relaciones que tenía con los cazadores tuvo mucho que ver. Muy probablemente, Fossey habría sido atacada por estos, pero su adiós no acabó con su aleccionador y apasionante legado.