Difícil cobro de indemnización en Ecuador por delito ambiental
Unos treinta mil ciudadanos ecuatorianos han acusado a la compañía petrolera estadounidense Chevron de dañar sus tierras y matar a sus animales con un vertido de material tóxico. Un tribunal en Lago Agrio, Ecuador, ha condenado por ello a Chevron con una multa de 6.100 millones de euros.

Los daños causados por la empresa petrolera por sus actividades industriales han dañado una zona del Amazonas. La demanda original reclamaba 20.000 millones de euros en concepto de limpieza y compensación por los daños, por lo que la condena puede considerarse blanda. La sentencia, de 188 páginas, afirma que está demostrada la presencia de sustancias contaminantes en la zona y que es probable que sean los causantes de los daños reportados al ecosistema y a la salud de las personas.

Algunos analistas de los medios ecuatorianos han llamado al caso “el juicio del siglo”, pues ha llegado tras 17 años de pleitos de las comunidades indígenas de Ecuador agrupadas en el Frente de Defensa de la Amazonía. Los indígenas acusaron, cuando comenzó el proceso, a la que entonces era Texaco y hoy es Chevron de verter residuos tóxicos mientras operaban en campos de petróleo de la Amazonía ecuatoriana. El caso se refiere a las prácticas de explotación que llevó a cabo Texaco durante los setenta y los ochenta que afectaron a la vida salvaje y a la población indígena. La multinacional petrolera ha rechazado la sentencia y la ha calificado como “ilegítima” y, por tanto, apelará la sentencia. Chevron afirma que el informe del perito del tribunal no fue independiente ya que había sido redactado en colaboración con los demandantes. El caso está siendo seguido muy de cerca por toda la industria petrolera por el precedente que pueda sentar de cara a procesos similares en tribunales internacionales.

En todo caso, hay que señalar que Chevron, en la actualidad, no tiene activos en Ecuador que puedan ser incautados por el cumplimiento de la sentencia, así que los demandantes deberán iniciar procesos en otros países donde la empresa tenga operaciones si es que quieren cobrar la indemnización. Siendo realistas, lo van a tener bastante difícil, por tanto. La justicia medioambiental en el ámbito internacional no existe. Se debería hacer algo al respecto.