Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
El parque nacional de Doñana es un paraíso natural que se encuentra contra las cuerdas. Como tantas veces ocurre cuando de naturaleza se trata, es el mismo ser humano quien lo hace peligrar, si bien el activismo en este caso habla bien alto y claro.

Se trata de un parque nacional enorme, de más de más de cien mil hectáreas, un refugio natural para cientos de miles de aves que migran cada año procedentes de Europa y África. Además de estas aves, este enclave privilegiado, creado en 1969 y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, cuenta con una fauna y flora privilegiadas.

¿Acabará en la lista negra de la Unesco?

A diferencia de lo que pudiera parecer, este parque atraviesa un difícil momento. Del mismo modo que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, abreviado como Unesco, tuvo a bien otorgarle dicho título, podría incluirlo en la lista negra del mismo.

Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
Sería el primer enclave europeo en formar parte de ella. De ser un lugar del planeta digno de asombro, de importancia natural excepcional para la herencia común de la humanidad, pasaría a estar catalogado como un lugar que, sin dejar de serlo, corre el riesgo de ser destruido.

Salvar Doñana

“Si no somos capaces de mejorar este paraíso, por lo menos no lo destruyamos”, explica el portavoz de la plataforma Salvemos Doñana. ¿Pero, qué ocurre para que se hable en estos términos, por qué se ha creado dicha plataforma?

Ambas son preguntas clave, cuyas respuestas ayudan a entender la situación crítica que atraviesa el enclave. Por un lado, son muchos los problemas, y por otro éstos se están convirtiendo en un auténtico drama ambiental.

Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
La falta de agua es uno de sus problemas más graves. La explotación de los recursos hídricos ha hecho que dependa de las lluvias, cuando antaño lo hacía de ríos y acuíferos. Ahora, solo se alimenta de lo que el inclemente cielo quiera regalarle.

Grave falta de agua

Teniendo en cuenta que se trata de la principal zona húmeda del sur de Europa, no es difícil entender que ello la ha abocado a una situación dramática, según concluye el último informe de la organización conservacionista WWF.

Seo Birdlife también denuncia la situación, señalando como problema del regadío y las extracciones de agua ilegales. Entre la falta de lluvia y las actuaciones legales e ilegales que perjudican tan frágil enclave, los humedales están en serio peligro.

Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
Si bien las lluvias del otoño han conseguido salvar la situación de forma puntual, con un 80 por ciento de la marisma inundada, en época de falta de agua el problema sigue estando ahí. Es decir, la dependencia de un acuífero sobreexplotado es un salvavidas que no supone una ayuda real.

Convertirla en un almacén de gas

Difundido en noviembre, el informe se centra en una de sus amenazas más graves, pero si la falta de agua supone un enorme problema, éste no es el único. La intención de la empresa Petroleum Oil & Gas España, filial de Gas Natural-Fenosa, es convertir su subsuelo en un almacén de gas, unos planes que han alarmado a conservacionistas.

Tratándose de uno de los lugares protegidos más valiosos de Europa, extraer gas natural este proyecto solo puede tacharse de auténtico disparate. Por mucho que, dentro de la lógica explotadora del modelo energético actual, tenga una pretendida lógica.

Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
Además de la Unesco, organismos internacionales UICN, encargados de velar por la protección de este lugar han puesto el grito en el cielo con respecto a los planes de Gas Natural. Construir un almacén de gas en el corazón de estos vulnerables ecosistemas.

Si bien se trata de un proyecto antiguo que se ha encontrado con la oposición frontal de los conservacionistas, el paso de los años sin una respuesta satisfactoria, que acabe con la pesadilla que suponen estos planes ha puesto a los activistas en pie de guerra.

En concreto, Gas Natural Fenosa pretende transformar casi una veintena de pozos, muchos de ellos explotados en su día, en tanques subterráneos. En ellos se pretende producir y almacenar ingentes cantidades de gas licuado con el objetivo de tener reservas energéticas para poder abastecer al país en caso de problemas de suministro.

¿Qué es más importante, la energía o el medio ambiente? Una pregunta a la que los activistas verdes no dudarían en catalogar de innecesaria o mal planteada. Lo suyo, lógicamente, sería llevar a cabo una remodelación del modelo energético para que fuesen compatibles una cosa y la otra.

La realidad es muy otra, sin embargo. El Proyecto Marisma, nombre que se ha dado al mismo, ya se ha iniciado con una inversión de 200 millones de euros y aprobación por parte del gobierno español. En otras palabras, se hace caso omiso del daño ambiental que implica y se cataloga como de utilidad pública.

Doñana, un Patrimonio de la Humanidad en peligro
Tratar de parar el proyecto a la desesperada es ahora el objetivo de los ecologistas y, por las características del mismo, es obvio que sus intenciones son de simple sentido común.

Agravar la situación de riesgo del mayor humedal de Europa y apostar por una energía que agrava el cambio climático es un doble motivo para oponerse a su ejecución. Sus efectos ya está sufriéndolos Doñana, al tiempo que conviene no perder de vista que se trata de un fenómeno global que amenaza la misma supervivencia de la humanidad.

Las ONGs que están intentando detenerlo son muchas, y el momento actual es clave para lograrlo. Aunque los trabajos han comenzado, todavía hay esperanza en que se detengan. Eso, o ser un vergonzoso ejemplo de destrucción ambiental y fomento de combustibles fósiles.

Antes de finalizar el post, solo una pregunta: ¿Dónde queda el necesario avance hacia una sociedad con una huella de carbono cada vez menor y más concienciada a nivel ambiental?