Eficiencia energética tradicional: los patios interiores
La arquitectura tradicional puede enseñar mucho a los arquitectos interesados en la eficiencia energética. En el Mediterráneo, históricamente se han construido casas con patios interiores. La temperatura es más suave que la del exterior: más frío en verano, más calor en invierno. Es sentido común, sí, pero nunca antes se había comprobado científicamente.

Una señora que viva en una casa con uno de estos patios, ya sea en Cádiz, en Alicante, en el sur de Italia o en Grecia, sabe que ese patio es el mejor lugar para pasar las horas de calor de un tórrido verano, aunque no sepa explicar el fenómeno físico que lo propicia. Juan Manuel Rojas, arquitecto, reflexiona sobre la cuestión y plantea que la extracción del aire acondicionado sería más eficiente si la toma de aire se ubicara en el patio, ya que el aire es más frío.

Este investigador, junto a dos profesores de la Universidad de Sevilla, ha desarrollado una herramienta matemática que, por primera vez, es capaz de medir el complicado comportamiento termodinámico de los patios. El trabajo se ha publicado en la revista Energies.

En los patios se produce un mezcla de fenómenos de estratificación (el aire caliente sube, el frío baja), convección (los muros calentados durante el día proyectan el aire hacia arriba) y patrones de flujo (formación de remolinos de viento según la geometría del recinto), según explica Rojas. Todos esos datos son los que recoge y analiza el programa, así como las medidas del patio, de los muros el tipo de material con el que se ha construido, etc.

De este modo, se puede cuantificar las ventajas térmicas de los patios y diseñar edificios más eficientes y sostenibles sin que resulte más caro. Sabiduría popular de siglos aplicada científicamente.

Los proyectos ecoeficientes de las últimas décadas han eliminado los patios y, en su lugar, han colocado atrios acristalados. Estos atrios acristalados pueden funcionar bien en climas fríos, pero no en el Mediterráneo.

Las herramientas de calificación energética parten de un dato erróneo: que la temperatura del aire del interior y exterior de los patios no es la misma.

El nuevo modelo de los investigadores se ha validado con éxito en un hotel de Málaga, que sigue las estrategias termodinámicas del patio mediterráneo para mejorar toda su eficiencia energética. Para climatizar el hotel se toma el aire del fondo del patio, que, en verano, puede llegar a estar hasta 9 ºC más fresco que el del exterior. El ahorro energético y económico que supone esta iniciativa es enorme: el consumo del edificio es casi la mitad que los de su entorno.

Los patios más profundos y estrechos funcionan mejor en zonas cálidas, mientras que los patios más abiertos lo hacen en regiones situadas más al norte.