El águila pescadora vuelve a España
Hace más de medio siglo que el águila pescadora abandonó la Península Ibérica. Ahora ha sido reintroducida a través de un programa conservación de la especie impulsado por los investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Fundación Migres. La iniciativa se ha llevado a cabo en el Paraje de las Marismas del Odiel, en Huelva, y en el Paraje Natural de los Alcornocales, en Cádiz. Han nacido diez pollos que se espera que permita que la especie colonice el territorio perdido del sur de Europa.

El regreso del ave a la Península Ibérica se ha conseguido con una técnica que se conoce con el nombre de hacking. Consiste en trasladar pollos de la especie desde los países del norte Europa, de Finlandia, Alemania y el Reino Unido, hasta el sur de España. Los polluelos son trasladados a nidos artificiales instalados en lugares en los que permanecen hasta que pueden volar y, por tanto, sobrevivir por sí mismos. Son alimentados por los investigadores, pero no tienen contacto con el ser humano.

Se trata de engañar a los polluelos, según ha explicado el investigador Miguel Ferrer. Tienen que creer que han nacido en Huelva. Esta especie, la primera vez que vuela, identifica la zona del nido como su área natal y, tras la hibernación en África, vuelven para criar cuando alcanzan la madurez sexual. El aparejamiento y la reproducción se llevan a cabo en el lugar donde han nacido. De ahí la importancia de que el águila crea que Huelva es su lugar de nacimiento.

Este proyecto comenzó en 2003. Hasta el momento, se han reintroducido 164 pollos de la especie: 86 en la provincia de Cádiz y 78 en las Marismas del Odiel. En abril de 2009 nacieron los tres primeros pollos de las aves que habían sido trasladadas desde Europa hasta Andalucía.

Si todo marcha como se espera, la especie estará garantizada en la Península los próximos cien años.