El calentamiento global podría convertir las sabanas africanas en bosque a finales de siglo
Adiós para siempre a los increíbles paisajes de la gran sabana africana, con sus pastizales, sus árboles solitarios y sus majestuosos leones tendidos sobre una hierba pajiza. No será mañana cuando desaparezcan, pero sí en unas pocas docenas de años, y eso es ya mismo si miramos el reloj geológico. Al menos, es lo que afirma un estudio alemán publicado esta misma semana en Science Daily.

Igual que está ocurriendo en el Ártico, también los árboles ocuparán las sabanas de África para convertirlos en bosques, pero esta vez lo hará mucho antes, concretamente a finales de este siglo, concluye una investigación.

El exceso de CO2 en la atmósfera sería la principal razón de este cambio de paisaje tan brutal, que además supondría un desastre ambiental sin precedentes en la región. Todo se transformaría a una gran velocidad, destruyendo el equilibrio del hábitat. Algunos expertos lo denominan “cambio de régimen catastrófico”, especialmente por la gran rapidez de cambios pequeños y grandes, que se producirán en cascada, en plan efecto mariposa.

El aumento de la temperatura será el que propiciará la aparición de árboles en algunas sabanas de África, según este trabajo de la Universidad Goethe de Frankfurt, y aquella se producirá, a su vez, por la acumulación de dióxido de carbono en el suelo y en el aire, provocando la aparición rápida de masa boscosa en buena parte del continente.

Los cambios se producirían, siempre según este estudio, de forma desigual en las distintas sabanas, de acuerdo con su diferente ubicación y circunstancias, pero en general cambiarán en su mayoría antes del 2100, apuntan los investigadores.

Así, el CO2 actuaría como una especie de súperabono para el crecimiento de los árboles, dejando los pastos actuales en situación de debilidad. “El crecimiento de los árboles comienza a despegar con las concentraciones de CO2 que están experimentándose actualmente. “, dice Steven Higgins, el director del estudio.