El comercio ilegal de marfil crece
El comercio ilegal de marfil es una terrible lacra para la supervivencia de las poblaciones de elefantes en África. Las muertes no dejan de aumentar, y las mismas estadísticas lo atestiguan, registrándose el doble de elefantes muertos y el triple de marfil incautado a lo largo de la última década.

Éstos y otros preocupantes datos los arroja un nuevo informe titulado “Los elefantes en el polvo – La crisis del elefante africano”, cuya conclusión principal no es otra que la amenaza que suponen el aumento de los niveles de caza furtiva, así como la pérdida de hábitat de los elefantes africanos.

Las redes o mafias de caza se muestran cada vez más activas y arraigadas en el área del tráfico de marfil entre África y Asia, señala el informe. En concreto, tras el monitoreo de aproximadamente el 40 por ciento de la población, se estima que 17.000 elefantes fueron cazados ilegalmente en 2011, y en el 2012 la situación empeoró, si bien todavía no se disponen de cifras concretas.

Pérdidas económicas

El crecimiento del tráfico de marfil y, por ende, de su caza, afecta también a las poblaciones autóctonas que subsisten gracias a la vida silvestre y al turismo. Pero ni las leyes ni los mismos guardas, entre los que hay casos de corrupción, pueden afrontar el problema de la caza ilegal.

El comercio ilegal de marfil crece
El informe ha sido elaborado de forma conjunta por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y la Red de Monitoreo del Comercio de Vida Silvestre (TRAFFIC).

Por cierto, tan amplia colaboración entre entidades de gran peso en el conservacionismo nos da idea de lo difícil que resulta combatir la caza, así como de la gravedad del problema, aunque tampoco es necesario demostración alguna para entender fácilmente que se trata de una situación límite.