El guanaco beneficia a la Patagonia
El guanaco (Lama guanicoe) es una especie de mamífero de la familia Camelidae propia de América del Sur. Tiene una altura aproximada de 1,60 metros y cerca de 91 kilogramos de peso. Aunque se pueden encontrar en varios países de América del Sur, la mayoría de guanacos viven en Argentina. En Bolivia, Paraguay y Perú están declarados como especie en peligro de extinción. En la Patagonia, aún habitan cientos de miles, ya que es un animal adaptado a las regiones áridas.

En la provincia argentina de Santa Cruz, algunos lo consideran una plaga. Un grupo de diputados ha pedido que se declare al guanaco especie perjudicial y que se controle su población. En ocasiones, provoca accidentes viales. Sin embargo, las organizaciones ambientalistas resaltan los beneficios que proporciona el animal.

El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina (Conicet) publicó un comunicado en el que explica que el guanaco podría ayudar a preservar la Patagonia. Además, ofrece un enorme potencial económico que aún no se explota, ya que posee una de las fibras más finas del reino animal, muy apreciada por su impermeabilidad y por su suavidad. Es una fibra más fina que el cachemir y la alpaca.

Hace algunos años, el pelo de este camélido sudamericano se llegó a vender hasta por 180 dólares por kilogramo. La lana de oveja vale apenas unos 6 dólares. Se está perdiendo, por tanto, una posibilidad de traer riqueza a la región.

El empresario Juan José Mazquiarán cree que el guanaco es la ganadería del futuro de la Patagonia. Por eso, desde 1998 cría a estos animales. Su familia fundó la empresa GuenGuel, que se dedica a desarrollar la fibra de guanaco. Los guanacos viven, de media, entre 15 y 20 años, y tienen el triple de crías que las ovejas.

Pero su ventaja más grande es su adaptación a los suelos áridos. La cría de ovejas se está haciendo cada vez más difícil, explica el ganadero. El 70% de Santa Cruz ya es tierra desertificada. Mazquiarán cree que el guanaco podría convertirse en la única alternativa viable.

Además, los guanacos ayudan a frenar la desertificación, ya que cuenta con almohadillas en las pezuñas y, por tanto, impacta menos en el suelo, preservando mejor los pastizales. Así mismo, son más eficientes a la hora de alimentarse, ya que digieren mejor los pastos secos, reciclan mejor el nitrógeno y consumen menos alimentos. Por último, su forma de comer es preferible a la de las ovejas: cortan el pasto en vez de arrancarlo, lo que permite que se regenere más rápido.