El rally Dakar impulsa acciones para cuidar el medio ambiente
El rally Dakar fue creado por un motorista francés Thierry Sabine, en 1977, después de perderse en el desierto de Libia y quedar fascinado por sus paisajes. Fue antes de que este híbrido entre carrera y aventura cruzara al Atlántico, cuando la ruta pasaba por Alger, la capital de Algeria, y acababa en Dakar, de la que tomaba su nombre.

La esencia del Dakar era una pasión por los grandes espacios y lugares naturales excepcionales. Por ello, la organización del rally quiere respetar los lugares por los que pasa, buscando cómo atenuar su impacto en el medio ambiente y preservar el patrimonio natural de los países por donde pasa.

Este año el rally Dakar compensará todas sus emisiones de carbono directas (viajes de reconocimiento, competidores, logística, etc.). Son unas 15.500 toneladas equivalentes de dióxido de carbono (CO2), que suponen el 48% de las emisiones totales del rally. Las emisiones indirectas provienen, sobre todo, de los desplazamientos del público y del seguimiento de la competición por parte de la televisión y demás medios de comunicación.

Para compensar ese carbono, el Dakar invierte, desde hace dos años, 300.000 dólares en proyectos ambientales de reforestación y otros gestionados por la organización Madre de Dios, que lucha contra la deforestación en la Amazonia peruana. Se calcula que con este proyecto se podrán salvar cerca de 120.000 hectáreas de selva durante los próximos diez años. Además, se protegen diez especies de fauna y cuatro variedades de flora amenazadas.

Recorrido concertado junto con las autoridades

El rally Dakar impulsa acciones para cuidar el medio ambiente
La preparación del recorrido del Dakar tiene un cuidado especial para preservar ciertos lugares considerados como especialmente sensibles desde le punto de vista ambiental. Para definir su trazado final, el rally trabaja en colaboración con los servicios ambientales y patrimoniales de las autoridades argentinas, chilenas y peruanas.

En la pasada edición, el Dakar había fijado algunos compromisos ambientales:

  • Limpiar la zona después de cada parada, con la supervisión de las autoridades gubernamentales.
  • Separar la basura de forma selectiva y reciclar los desechos. En 2012 se reciclaron 1,5 toneladas de desechos (aluminio, plástico, vidrio, cartón…) y 19 toneladas de neumáticos.
  • Asegurar el tratamiento, por parte de empresas especializadas, de desechos como aceites usados, baterías o productos nocivos como trapos, filtros, etc.
  • Incitar a los competidores para que participen en la carrera con vehículos que funcionen con las energías renovables.